Martes 03 de Marzo de 2009
Un muchacho de 20 años fue asesinado en la zona norte de la ciudad de Santa Fe con un machetazo y un disparo en la cabeza. La víctima, que tenía antecedentes penales, habría sido víctima de un ajuste de cuentas o venganza concretada por un hombre conocido suyo, según los primeros datos reunidos por los investigadores de la Unidad Regional I. El caso se constituyó en el 15º homicidio que se produce en el departamento La Capital en lo que va del año.
"Le partieron el cráneo como una sandía y después le pegaron un tiro para rematarlo. Creemos que el disparo no hubiese sido necesario, ya que el golpe en la cabeza le produjo pérdida de masa encefálica y probablemente hubiese muerto igual", indicó ayer una fuente de la policía santafesina. "El caso es medio raro. El robo está descartado y está más cerca de un ajuste de cuentas, pero parece como que fue hecho a modo de mensaje", agregó el investigador.
Una llamada. El joven asesinado se llamaba Gonzalo Marcelo González y vivía en Bernardo de Irigoyen al 7000. Ayer a la mañana, poco antes del amanecer, ingresó una llamada telefónica anónima a la Jefatura de policía que denunciaba la presencia de una persona tirada en la calle, en la intersección de Chiclana y Boneo, en pleno barrio Cabal, eso es en la zona norte de la capital provincial. Los primeros policías en el lugar se encontraron con que el cadáver tenía una profunda herida en la frente y que había perdido masa encefálica.
En el lugar no se hallaron objetos que pudieran haber sido utilizados como armas. Pero el examen de los médicos legistas determinó que se trataba de una herida contuso cortante de grandes dimensiones. "El tamaño y el tipo del corte nos hace pensar que habrían utilizado un machete", agregó una fuente de la investigación.
Plomo en el cráneo. El cuerpo de González fue trasladado a la morgue judicial donde se le practicó la autopsia de rigor. El examen reveló que el muchacho además tenía incrustado en el cráneo un proyectil.
La bala, que sería de calibre pequeño, tipo 22, ingresó por la sien derecha y quedó alojado en el cerebro. Según trascendió, el disparo se produjo a corta distancia de la víctima y habría sido posterior al machetazo. La policía santafesina no tenía pistas firmes sobre lo ocurrido porque no se pudo dar con testigos. Familiares y allegados de la víctima deslizaron que el autor del brutal crimen sería un conocido de González, que también estuvo un tiempo preso.
El caso es investigado por pesquisas de la Brigada de Homicidios de la UR I, con conocimiento del juez de Instrucción Darío Sánchez. El magistrado se entrevistó con familiares y amigos de la víctima para tratar de recabar mayores precisiones y reconstruir los últimos días de la víctima a fin de poder así llegar a quien fue el homicida.