Lunes 05 de Enero de 2009
Las calles de Banda, en el norte de India, tienen un peculiar equipo de lucha contra el crimen: un centenar de mujeres que, uniformadas con saris rosas, combaten con palos la corrupción de funcionarios y las acciones de los delincuentes.
Desde su creación, hace dos años, este grupo de mujeres limpia la ciudad de aquellos hombres que pegan o engañan a sus esposas, de los corruptos funcionarios que se aprovechan de los pobres e, incluso, de los agentes de la ley que discriminan a los parias.
"Nadie acude en tu ayuda aquí. La administración y la policía son corruptos y odian a los pobres, así que a veces tenemos que defender la ley con las manos", afirma Pal Devi. "Otras veces, preferimos avergonzar a los maleantes".
La líder de la Brigada Rosa es una mujer de temple, casada desde los 9 años con un vendedor de helados y madre de cinco hijos (el primero de ellos tiene 13 años). Ya de niña se rebelaba a sus padres y pintabas leyendas en calles porque no la querían escolarizar.
"Quería trabajar para la gente, no para mí misma. Con el tiempo comencé a hacer reuniones con la gente, dirigía grupos de trabajo formados por mujeres y llegó un momento en el que un grupo de mujeres y yo nos vimos preparadas para hacer esto", explica.
La ciudad de Banda se encuentra en uno de los 200 distritos más poblados y pobres de India, donde casi un 20 por ciento de los habitantes son de las castas más bajas.
Las mujeres llevan la peor parte, por la discriminación a la que son sometidas en el sistema de castas de una sociedad feudal y machista.