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Brasil vigiló a agentes secretos de Francia bajo sospecha de sabotaje

El ministro de Justicia de Dilma Rousseff, José Cardozo, rechazó comparaciones con las tareas de inteligencia de EEUU. El ex gobierno de Lula sospechaba que París estaba detrás del accidente...  

Miércoles 06 de Noviembre de 2013

El gobierno brasileño espió diez años a agentes de los servicios secretos franceses que estaban en Brasil, por sospechar que tramaban un sabotaje contra la base de lanzamiento de satélites de Alcántara, en el Estado de Maranhao, en la Amazonia, que está siendo reconstruida tras una explosión, reveló ayer el diario Folha de Sao Paulo. Según el rotativo, que basa la información en documentos secretos de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN), Brasilia realizó al menos tres operaciones de contraespionaje desde 2002, para vigilar a espías franceses y sus contactos brasileños y extranjeros. El objetivo de las operaciones era desactivar un presunto intento de sabotaje contra la base de Alcántara, donde en 2003 ocurrió una explosión a raíz de la cual murieron 21 personas. Oficialmente, la explosión fue accidental, provocada por un desperfecto eléctrico que causó la activación anticipada de uno de los propulsores de un cohete.

Un ex jefe del Gabinete de Seguridad Institucional (GSI) de la presidencia brasileña confirmó al rotativo que el gobierno sabía de la existencia de la red de espionaje comandada por la Dirección General de Seguridad Externa (DGSE) de la inteligencia francesa, que actuaba en los Estados de San Pablo y Maranhao, pero no pudo demostrar el presunto sabotaje.

Punto estratégico. La base de Alcántara, hoy en reconstrucción, está localizada en un punto estratégico para el lanzamiento de cohetes y satélites comerciales y, de entrar en funcionamiento a plena capacidad, se convertiría en la única capaz de competir con el Centro Espacial de Kourou, localizado en la Guyana Francesa, fronterizo con Brasil y perteneciente a Francia. Su proximidad con el Ecuador permite un ahorro de 30 por ciento de combustible en los lanzamientos.

Según el ex agente brasileño, la operación de contraespionaje prosiguió después de la explosión de la base, pero nunca se pudo demostrar que no fue un accidente sino un sabotaje. Un oficial de inteligencia brasileño que participó en las acciones dijo al diario que uno de los blancos principales era un agente francés de la DGSE identificado como Olivier, quien actuaba en la región disfrazado de profesor. Los ex agentes citados por el rotativo dijeron que se vigilaron además diversos organismos vinculados a representaciones diplomáticas francesas en Brasil, como el Centro Franco-Brasileño de Cooperación Técnica y Científica (Cecotec), dependiente del consulado de Francia en San Pablo, y el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales.

El escándalo. Las revelaciones se suman a las publicadas el lunes por Folha, según las cuales la ABIN vigiló las actividades de diplomáticos de Rusia, Irán e Irak —tanto en las embajadas como en sus residencias— entre 2003 y 2004, bajo el gobierno del ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva.

Motivos diferentes. Al respecto, el ministro de Justicia de Brasil, José Eduardo Cardozo, afirmó ayer que el espionaje que habría practicado Estados Unidos en varios países, entre ellos Brasil, y el que según documentos de la inteligencia brasileña ha realizado Brasilia contra diplomáticos de varios países son "completamente diferentes". "Veo situaciones completamente diferentes. Cualquier intento de confundirlas me parece equivocado. Lo que Brasil sufrió fue violencia de privacidad, violación de mensajes, de comunicaciones. La violación de Estados Unidos confronta nuestra soberanía y Brasil tuvo una reacción fuerte. Y lo más importante, y vale resaltarlo, es que la (acción) practicada por Brasil fue hecha en territorio nacional", dijo el ministro.

Sobre la información divulgada ayer, el GSI afirmó a través de un comunicado oficial que dichas operaciones siguen "la legislación brasileña de protección de los intereses nacionales", y dejó claro que los funcionarios responsables de la filtración de informaciones serán duramente castigados.

Alemania se queja de las escuchas británicas

La Cancillería alemana citó ayer al embajador del Reino Unido en Berlín, Simon McDonald, para que dé explicaciones sobre un presunto espionaje llevado a cabo por los servicios británicos desde la sede diplomática. Según el diario Independent. Londres opera sus acciones de escucha en un puesto que emplea equipamiento de alta tecnología ubicado en la terraza de la embajada en Berlín.

Sistemas de comunicación propios en internet

Las comunicaciones de la administración pública brasileña en internet se harán desde marzo próximo a través de redes propias que están en desarrollo para limitar el efecto del espionaje extranjero, según un decreto publicado ayer en el Diario Oficial. El decreto, sancionado por la presidenta, Dilma Rousseff, dice que todas las comunicaciones de datos circularán por “las redes de telecomunicaciones y servicios de tecnología de la información de los organismos o entidades de la administración pública federal”.

Brasil responde así a las actividades de espionaje estadounidense, cuyas agencias, según documentos revelados por el ex analista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) Edward Snowden, espiaron las comunicaciones de la propia Rousseff, de varios de sus ministros y de estratégicas empresas, como la estatal Petrobras.

Actualmente la administración pública brasileña utiliza sistemas de correos electrónicos de la empresa estadounidense Microsoft, y en un máximo de 120 días serán sustituidos por software desarrollado por el estatal Servicio Federal de Procesamiento de Datos (Serpro). El decreto puntualiza que la decisión, anunciada previamente por Rousseff hace más de un mes, fue tomada “para preservar la seguridad nacional”.

Como respuesta a las actividades de Estados Unidos, el gobierno de Brasil también presentó ante la ONU, junto con Alemania, un proyecto de resolución dirigido a establecer límites al espionaje electrónico y garantizar la privacidad de los usuarios de internet.

Almacenamiento de datos. Según un proyecto de ley, Brasil podría obligar a empresas globales de internet como Google o Facebook a guardar la información de sus usuarios en el país.

Un artículo agregado a instancias de Rousseff permite al gobierno obligar a las empresas de internet a almacenar la información de sus usuarios en centros de datos en Brasil. El texto fue duramente criticado por la industria. “La presidenta quiere que sea votado lo antes posible para tener una ley que proteja a los 100 millones de internautas brasileños”, dijo a periodistas el autor del proyecto, el diputado Alessandro Molon, del gobernante Partido de los Trabajadores.

También Correa

Ecuador denunció que correos electrónicos de organismos estatales e incluso del presidente Rafael Correa fueron interceptados, sin esclarecerse aún quién realizó esta operación ilegal. El gobierno vinculó la denuncia con el juicio en Nueva York de la petrolera Chevron en contra de los afectados por contaminación de esa compañía en el país andino.

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