Lunes 15 de Julio de 2013
Brasil decidió aumentar la cantidad de efectivos militares que vigilarán la seguridad del Papa Francisco durante su presencia en la Jornada Mundial de la Juventud, luego de las históricas manifestaciones de junio, dijo a la AFP una fuente del Ministerio de Defensa ayer.
El plan inicial era movilizar en Rio de Janeiro a 8.500 militares del ejército, la fuerza aérea y la marina, para esa jornada a la que son esperados dos millones de peregrinos, pero ahora se reforzará el contingente.
"La cantidad de efectivos será aumentada a 10.266 hombres (7.738 del ejército, 1.924 de la marina y 604 de la fuerza aérea) a raíz de las manifestaciones sociales masivas de junio", indicó un portavoz de la cartera.
Cuando el Papa viaje el miércoles 24 a la basílica de Nuestra Señora de Aparecida, en el estado de San Pablo, 4.040 soldados estarán a cargo de su seguridad, según el portavoz.
Dos helicópteros equipados con cámaras garantizarán también la seguridad de los eventos en Rio "y puede ser que también tengamos drones (aviones no tripulados)", afirmó.
Las fuerzas de seguridad brasileñas no la tendrán fácil para custodiar al Papa, quien ya ha rechazado trasladarse en un vehículo blindado: se desplazará en un jeep similar al que utiliza en la plaza San Pedro, en Roma.
También dijo que no quiere usar la suite que le fue ofrecida, que es la más amplia que posee la residencia oficial de la arquidiócesis de Río, en la zona norte de la capital fluminense.
En lugar de esa suite, de 77,5 metros cuadrados y dos ambientes, ocupará una habitación de 45 metros cuadrados, que tiene un sólo ambiente y cuenta como único mobiliario con una cama de una plaza, un sillón de descanso, una pequeña mesa que oficia de escritorio y un frigobar.