Brasil rebaja impuestos para no devaluar
La presidenta brasileña Dilma Russeff lanzó el plan “Brasil más grande” para defender la producción fabril local frente a la pérdida de competitividad provocada por la revaluación del real. El programa contempla recortes tributarios por 25.000 millones de reales.

Martes 02 de Agosto de 2011

La presidenta brasileña Dilma Russeff lanzó el plan “Brasil más grande” para defender la producción fabril local frente a la pérdida de competitividad provocada por la revaluación del real. El programa contempla recortes tributarios por 25.000 millones de reales (unos 16.000 millones de dólares) en los próximos dos años. Durante el acto, el ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, criticó duramente la “guerra cambiaria” librada por las potencias económicas.

“El mercado nacional debe ser aprovechado por la industria brasileña, y no por los aventureros que vienen de afuera”, expresó el ministro Mantega, al comentar las medidas que, para el gobierno, no violan ninguna norma de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El programa incluye varios beneficios fiscales, un régimen de preferencia para los productores nacionales en las compras gubernamentales, más créditos oficiales para estimular la innovación tecnológica y contempla la futura creación de un régimen tributario especial para el sector automotor.

Mediante este paquete, el gobierno de Brasil renunció a recaudar hasta fines de 2012 unos 16 mil millones de dólares. Entre otras cosas, replicando la experiencia argentina de Domingo Cavallo durante el efecto Tequila, el plan contempla la reducción de las contribuciones patronales. Las centrales sindicales, tradicionalmente aliadas al gobierno, rechazaron la iniciativa.

El plan fue lanzado un día después de que el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (Ibge) confirmara que la producción industrial de Brasil cayó un 1,6% en junio

Además, la apreciación del real, que está en su valor más elevado frente al dólar desde 1999, generó una caída en las exportaciones y un aumento en las importaciones brasileñas de productos industrializados, generando un importante déficit.