Martes 15 de Septiembre de 2015
El gobierno de Brasil anunció ayer un nuevo plan de austeridad en busca de recuperar el aval de las calificadoras de riesgo crediticio, que pusieron en revisión la calificación de la deuda de ese país.
Sumergida en una recesión, la séptima economía global "cortará la carne" del gasto estatal, como dijo el ministro de Hacienda Joaquim Levy, para evitar que grandes agencias de calificación sigan el camino de Standard and Poor´s y rebajen la nota de la deuda soberana de Brasil a la categoría "especulativa".
El plan consiste en postergar ajustes salariales y contrataciones del sector público, eliminar 10 de los 39 ministerios, reducir mil empleos estatales y podar gastos en construcción de infraestructura. También contempla recortes quirúrgicos en el sensible terreno de los programas sociales en vivienda y salud, la marca de fuego del Partido de los Trabajadores (PT) y uno de los pilares del boom brasileño que sacó a 40 millones de personas de la pobreza.
¿La meta? Pasar del actual déficit fiscal primario de 0,5 por ciento del PBI para 2016, que le hizo perder el sello de buen pagador, a lograr un superávit de 0,7 por ciento, lo que implica conseguir un recorte de 17.030 millones de dólares, más de los previstos inicialmente.
"Ese es el valor total de las iniciativas de corte de gasto y de aumento de recaudación", dijo el ministro de Planificación, Nelson Barbosa, al anunciar las medidas.
"Son reducciones importantes, que involucran a los funcionarios públicos de manera significativa, el funcionamiento de la máquina" del Estado, precisó por su lado Levy.
Pese a que Rousseff ya había ordenado cortar 21.600 millones de dólares del presupuesto de este año, el panorama es oscuro. El propio gobierno espera una contracción del PBI de 1,8 por ciento en 2015, mientras el mercado es menos optimista y prevé una caída del PBI de 2,55 por ciento y que la recesión se arrastre durante todo el 2016.
Mercados. En tanto, los mercados internacionales operaron ayer en baja debido a la incertidumbre existente de cara a la próxima reunión de la Reserva Federal de EEUU que se realizará el miércoles, en la que podría decidirse una suba de las tasas de interés que determina el costo del dinero y que impactaría en las Bolsas mundiales.