Viernes 13 de Enero de 2012
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ordenó al sistema sanitario público y a las aseguradoras de salud que paguen el reemplazo de los implantes mamarios de la firma francesa PIP que presenten roturas, aún cuando la cirugía inicial se haya efectuado con fines estéticos.
Los temores sobre las prótesis mamarias de la ya inexistente compañía Poly Implant Prothese (PIP) se expandieron por el mundo debido a informes que indican que están fabricadas con silicona industrial en lugar de la de uso medicinal y que presentarían mayores tasas de rotura.
La agencia nacional de vigilancia sanitaria (Anvisa) dijo que Rousseff, la primera presidenta mujer de Brasil, tomó la decisión el miércoles, revirtiendo la posición previa del gobierno. "El gobierno entiende que la rotura de una prótesis requiere cirugía de reparación que puede ser realizada por el sistema nacional", dijo su titular, Dirceu Barbano.