Viernes 14 de Marzo de 2014
Las ventas minoristas en Brasil subieron inesperadamente en enero por una fuerte demanda de alimentos, combustibles y muebles, reforzando las expectativas de que el Banco Central siga elevando las tasas de interés para contener presiones inflacionarias.
Los volúmenes de ventas minoristas aumentaron un 0,4 por ciento desestacionalizado en enero frente a diciembre, dijo ayer el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), más que la mediana de los pronósticos de un retroceso del 0,3 por ciento arrojada en un sondeo privado entre 29 economistas.
El repunte tras una débil temporada de fiestas de fin de año reforzó la robustez de la demanda de los hogares en la medida en que el desempleo de Brasil continúa cerca de mínimos históricos.
Eso ha hecho que los precios al consumidor suban más que la meta del Banco Central por tres años consecutivos.
El jefe del Banco Central, Alexandre Tombini, ha liderado un esfuerzo por elevar la tasa de interés referencial del país en 350 puntos básicos durante el último año, y muchos prevén otra alza en abril.
"Este dato nos hace pensar que el Banco Central en efecto aplicará otro incremento de al menos 25 puntos básicos, y la posibilidad de otra alza en mayo no puede descartarse", escribió en una nota ayer el economista jefe de Gradual Investimentos, André Perfeito.
Las ventas de combustibles y bienes para el hogar impulsaron la expansión de ventas minoristas en enero, pero ninguna de las dos se recuperó por completo de la caída de diciembre. Las ventas de super crecieron los últimos tres meses.