Miércoles 22 de Agosto de 2012
La presidente Dilma Rouseff anunció ofrecimientos de inversión por 65 mil millones de dólares para su país. Parte de esa inversión será para construir 10.000 kilómetros de autopistas y 15.000 kilómetros de vías férreas. La sexta economía mundial se asegurará así un elemento vital de comunicación dentro de su imponente territorio. Un artículo denominado Visión Estratégica menciona la enorme trascendencia de las vías de comunicación. Relata tres episodios: 1) Finalizada la Segunda Guerra Mundial, el general Mc Arthur solicitó a los mejores cerebros japoneses un "Plan de Recuperación del País". Le pidieron urgentemente dos cosas: reinstaurar comunicaciones mediante autopistas y ferrocarriles, y construir escuelas. Nada más. Lo demás vendrá solo, dijeron. Hoy Japón está entre las principales potencias del planeta. 2) Un ingeniero argentino, José Veniard, funcionario del Banco Mundial, recibió una delegación china que quería construir una inmensa red de autopistas en su país, "pero ustedes no tienen automóviles", les respondió Veniard. Los chinos contestaron: "primero las autopistas, después los autos vendrán solos". Un auto se fabrica en minutos. Una autopista en décadas. Veniard estuvo 20 años supervisando 25.000 kilómetros de autopistas chinas por las que circularon 40 millones de vehículos en 2005. 3) Alemania había construido la red de autopistas más grande del mundo. El general Eisenhower interpretó la importancia vital de esas vías de comunicación en la guerra y en la paz. Siendo ya presidente, invirtió el doble de lo que costó viajar a la Luna para construir 68.000 kilómetros de autopistas y 55.000 puentes en EE.UU. La utilidad de esa obra se explica por sí misma. ¿Y nuestra visión estratégica como anda? Hay 1.700 kilómetros de autopistas, incluyendo la de Córdoba-Rosario, que se ejecutó en 30 años y cuyos 100 kilómetros del lado santafesino están bastante mal a juzgar por los accidentes y el estado ya ruinoso del pavimento. Las rutas nacionales de 7,20 metros de ancho son muy inseguras y están en malas condiciones. Nuestros muertos anuales por accidentes viales suman 70.000. Vías ferroviarias no cuentan ya que están todas a menos del 50 por ciento de utilidad. A inicios del siglo XX contábamos con 34.000 kilómetros de vías férreas. Diríamos que lamentablemente no hay visión estratégica en esta materia tampoco.
Rubén Mario Baremberg
DNI 6.012.531