Edición Impresa

Borón criticó la concentración de medios y valoró el triunfo de Chávez

El sociólogo, que estuvo en Rosario brindando una clase abierta sobre calidad de educación universitaria en la Escuela de Antropología de la Facultad de Humanidades y Artes, arremetió contra los medios concentrados porque —aseguró— "están jugando un papel de partido político que no pueden jugar las formaciones clásicas de la derecha".

Lunes 15 de Octubre de 2012

Atilio Borón aseguró que los diarios Clarín y La Nación juegan en nuestro país el rol de aglutinadores de la derecha como hizo la embajada de Estados Unidos contra el presidente Hugo Chávez. El sociólogo, que estuvo en Rosario brindando una clase abierta sobre calidad de educación universitaria en la Escuela de Antropología de la Facultad de Humanidades y Artes, arremetió contra los medios concentrados porque —aseguró— "están jugando un papel de partido político que no pueden jugar las formaciones clásicas de la derecha".

Asimismo, manifestó su "preocupación" por el proceso inflacionario porque eso, junto a otras cuestiones como el impuesto a las ganancias y la mala comunicación, le da "a la oposición un elemento para hacer una crítica sustancial gobierno".

—Las elecciones de Venezuela se vivieron en nuestro país como propias.

—Una elección en ese país con un candidato como Chávez claramente estaba llamada a tener una repercusión no solo en Argentina sino en toda América latina. A mi me sorprendió muchísimo el titular de la Nación del domingo que decía "América Latina en vilo a la espera de las elecciones de Venezuela".

—También hubo otros titulares que decían que el triunfo de Chávez se había festejado en el gobierno como propio, ahora la oposición en bloque fue a darle su apoyo a Henrique Capriles.

—Claramente para Argentina fue una elección muy importante tanto para el gobierno como para la oposición. El gobierno se entiende porque tiene muy buenas relaciones con el gobierno de Chávez han avanzado mucho en fórmulas de cooperación binacional, somos dos países que nos complementamos muy bien, hay una sintonía personal entre los mandatarios; y para la oposición derrumbado el modelo Rajoy, el modelo Capriles aparecía muy prometedor, por eso se fueron allá y violaron todas las normas más elementales como la veda electoral. Cuando tenés dos diputados como Patricia Bullrich y Federico Pinedo emitiendo twitts violando lo que en Venezuela no se puede hacer, habla de una desesperación muy grande. Pero quiero remarcar algo, en Venezuela Estados Unidos jugó un papel muy importante, reconocido por el propio jefe de la Usaid, que tienen importantes partidas para facilitar la conformación de grupos políticos opositores a gobierno hostiles a Estados Unidos, entonces un poco la expectativa de la gente de derecha que viajó para allá es que esto se reeditaría el año próximo en Argentina, pero se les olvidó un pequeño detalle: Venezuela tiene la primera reserva mundial de petróleo y nosotros lo que podemos ofrecerle a Estados Unidos es soja: tenemos 50 millones de toneladas pero ellos producen 200 millones.

—Allí jugó muy fuerte la embajada de EEUU.

—La embajada en Venezuela organizó la oposición, porque les dijeron a los diferentes candidatos "si no se ponen de acuerdo en uno no les damos dinero", por eso fueron a internas, porque Estados Unidos impuso que ahí tenía que haber un solo candidato, el de la famosa Mesa de Unidad Democrática, entonces cuando salió Capriles les dieron todo el dinero que necesitaba.

—Desde esa misma derecha se armó todo un debate sobre un supuesto intento de reformar la Constitución para habilitar en un tercer período para Cristina y criticando esta re-reelección de Chávez.

—Hay un grado de hipocresía enorme en este tema, porque la misma gente que se preocupa porque Chávez pueda estar 20 años en el gobierno aplaudía fervorosamente a Helmut Kohl que se quede 18 años en Alemania, o 14 Felipe González o 12 Margaret Thatcher. Hay un argumento racista que dice que somos una raza de corruptos e imbéciles que no podemos dejar que la gente se quede tanto en el poder o hay una conveniencia política, que es lo que pasa, donde ellos tratan de limar las perspectivas de poder de líderes políticos que no son de su agrado. Ahora, si Chávez instaurara una dinastía donde su hijo y su nieto heredan el poder, yo estaría en desacuerdo, pero lo que hace Chávez es decirle al pueblo elija y es el gobernante que a nivel mundial en un período de 13 años convocó a 15 elecciones, de las cuales ganó 14 y perdió una por menos un punto y reconoció rápidamente su derrota. Entonces, no está dicho en ningún lugar serio de la teoría democrática que tiene que haber alternancia de liderazgos, en la medida que ese liderazgo sea ratificado en elecciones limpias y por la soberanía popular.

—¿Qué rol juegan en estos procesos las empresas de los medios concentrados en América Latina?

—En general el rol de la prensa en los últimos 20 años en América latina fue el sustituto funcional ante la crisis de los partidos orgánicos de la derecha. La Argentina es un caso clarísimo donde ante la debilidad de las formaciones políticas de derecha, que nunca lograron en convertirse en una alternativa de gobierno en el marco democrático, quien unifica ese espacio es Clarín y La Nación, ellos dos hacen acá la función que la embajada americana hizo en Venezuela. Cuando (el CEO de Clarín Héctor) Magnetto cita a los referentes de esa derecha y cuando sus principales periodistas exhortan con intensidad a la oposición a que se unifique, están jugando un papel de partido político que no pueden jugar las formaciones clásicas de la derecha, porque en Argentina nunca la derecha pudo organizar un partido político. Entonces los medios pasan a ocupar ese papel, no solo en Argentina también en otras partes donde las formaciones de la derecha son débiles estos medios aparecen como los organizadores: Ecuador, Venezuela, México o Brasil

—Ya no estamos hablando de simples medios de comunicación.

—Estoy escribiendo una nota sobre los medios de comunicación donde la síntesis es que en realidad hay un error muy grande: no son medios de comunicación, son grandes conglomerados empresariales que tienen intereses económicos y políticos. Y así como las empresas tienen un departamento de relaciones públicas, estos gigantes multisectoriales tienen un departamento de, como diría el viejo (Noam) Chomsky, manufacturación de consensos. Entonces no son periodistas los que le dicen a la oposición "a ver cuándo se organizan", "por qué no definen un programa común", "rechacen esta iniciativa del gobierno", esos son operadores políticos.

—¿Qué lectura hace del conflicto con las fuerzas de seguridad y la movilización del sector de Micheli, Moyano y el campo?

—Hay en el fondo un cierto malestar económico que comienza a hacerse muy fuerte. El problema objetivo y real es la inflación que no es atacada eficazmente por el gobierno. La inflación es un problema muy grave en la Argentina, sobre todo mirando la historia inflacionaria en nuestro país: fue uno de los factores que debilitó a Perón antes del golpe del 55, fue el colapso del golpe del 76, se llevo puesto a Alfonsín y liquidó al gobierno de la Alianza. Entonces yo estoy muy preocupado, porque ese malestar de fondo está en la base de las protestas, cuando se ve el aumento enorme de aquellos que pagan ganancias siendo asalariados le estás dando a la oposición un elemento para hacer una crítica sustancial al gobierno. Recuerdo una frase de un economista del Plan Fénix al gobierno: "Estoy de acuerdo con casi todas sus medidas, pero por favor no sean tan torpes". Por otra parte, creo que hay una gran torpeza de comunicación, cuando no se explica bien pasa esto de Gendarmería y Prefectura, que a mi me preocupa mucho porque no es un tema menor, ya que esto no termina acá y va a traer cola; y si hubo errores en la liquidación de sueldos alguien tiene que hacerse cargo de ese error.

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario