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Boliches: el municipio salió a defender el registro de oposición

El secretario de Gobierno municipal, Fernando Asegurado, defendió ayer el registro de oposición de boliches vigente en la ciudad. "Es una herramienta de participación para los vecinos", dijo el...

Viernes 24 de Mayo de 2013

El secretario de Gobierno municipal, Fernando Asegurado, defendió ayer el registro de oposición de boliches vigente en la ciudad. "Es una herramienta de participación para los vecinos", dijo el funcionario, un día después del que el concejal Rodrigo López Molina (PRO) presentara un proyecto que impulsa la creación de un registro de adhesión para que los rosarinos manifiesten su posición favorable a la instalación de locales de ese tipo. No obstante, el socialista consideró viable algún tipo de cambio en la ordenanza que regula las habilitaciones de las discos.

"No vi el proyecto, pero es interesante tener una mirada integral del tema", dijo Asegurado al defender el registro de oposición. En ese sentido, advirtió que "hay lugares que fueron habilitados y otros que no".

En ese sentido, el funcionario desestimó que el registro de oposición promueva la instalación de esos comercios.

"Es una forma de consulta que goza de gran aceptación. Rosario es una de las pocas ciudades que ofrece esa opción, esa herramienta de participación para los vecinos", enfatizó Asegurado.

También recordó que existe una comisión que cuenta con la participación de todos los referentes de la noche rosarina.

López Molina busca modificar la ordenanza a través de la supresión del registro de oposición (al que deben inscribirse los vecinos que rechazan la apertura de un boliche) por otros de adhesión.

Según la iniciativa del edil macrista, el local nocturno deberá cosechar un 75 por ciento de adhesiones para poder abrir.

"Nos oponemos al registro de oposición para boliches porque fracasó rotundamente", retrucó López Molina.

Según el concejal, ese registro "fue pensado hace algunos años como una forma de participación de los vecinos frente a la situación de que un boliche quiera instalarse en un barrio residencial".

"Pero la experiencia reciente indica que nunca prosperó, porque es muy pesado para el ciudadano ir, en días y horarios laborales, al distrito municipal a decir que no quiere que se instale la confitería, siendo además que las notificaciones llegan tarde", agregó.

Al defender su propuesta, López Molina concluyó: "Presuponemos que en un barrio residencial la gente no está de acuerdo con la instalación de un boliche. Por eso pensamos que es la propia Municipalidad la que tiene que ir a buscar la aceptación de los vecinos".

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