Jueves 14 de Mayo de 2009
Como si el pago de tributos en nuestro país fuese barato, desde hace algún tiempo el gobierno de la provincia de Santa Fe nos obliga a imprimir en nuestros domicilios las boletas de pago de los mismos porque ellos ya no las envían más. Apelando al crecimiento de las conexiones domésticas de banda ancha, se evitan tener que imprimir y repartir dichas boletas, pero no creo que el cien por ciento de los hogares cuente con dicha conexión. Por otro lado, hay mucha gente que por diferencia generacional no tiene idea de cómo imprimir una boleta a través de internet. Tal es el caso de mi madre, que fue al Banco Municipal a pagar ingresos brutos con una boleta impresa por mí y la cajera que la atendió le reclamó que la factura tiene que imprimirla con una impresora láser, porque la calidad de la impresión no le permitía leer el código de barras, teniendo que tipear los 20 dígitos. Más allá de lo que a mi entender es una falta de respeto, por comodidad de la cajera, pregunto: ¿señor gobernador, cuánto dinero ahorra la provincia por la no impresión y distribución de boletas? ¿En qué se invierte el dinero ahorrado, que imagino debe ser bastante? ¿Hay ahorro real o el sector en cuestión sigue gastando lo mismo para llenar los bolsillos de algún funcionario? Tal vez algún día dejemos de hacernos los sofisticados del primer mundo y empecemos a imitar al primer mundo en otras cuestiones de mayor importancia, como por ejemplo el respeto por los demás.
Claudio Fasolato,
DNI 23.899.674