Miércoles 25 de Junio de 2014
La organización ecologista Greenpeace se hallaba ayer en una situación embarazosa luego de que se revelara que uno de sus altos dirigentes viajaba en avión dos veces por mes entre su residencia en Luxemburgo y su trabajo en Amsterdam (Holanda).
"Ya no viajará más en avión a Amsterdam; desde ahora optará por el tren", declaró Mike Townsley, portavoz de Greenpeace, en relación a Pascal Husting, número dos de la asociación.
La asociación ecologista considera que la reducción de las emisiones de CO2 pasa por una baja del número de viajes en avión, en especial para las cortas distancias.
Greenpeace confirmó esos viajes luego de que fueran revelados por el diario inglés The Guardian.
Después de haber sido director de Greenpeace Francia, Pascal Husting se convirtió en 2011 en el segundo de la asociación, cuya sede está en Amsterdam. Pero no se trasladó a esa ciudad por razones familiares.
Como el tren o el automóvil representaba una pérdida de tiempo para cubrir los 400 kilómetros, optó por el avión, primero con una ida y vuelta por semana, y luego por dos idas y vueltas al mes.
"Era un compromiso difícil para Pascal, pues su mujer estaba encinta y tenía una familia", dijo Townsley. Añadió que los gastos eran a cargo de Greenpeace."Fue una solución temporal que duró más de lo necesario", agregó.