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Boca y River decepcionaron en un partido sin brillo

Boca y River igualaron 1 a 1 en un clásico que no respondió a las expectativas y en el que los dos equipos dejaron expuestas las debilidades que los tienen lejos de la punta en el torneo Clausura.

Lunes 20 de Abril de 2009

Boca y River igualaron 1 a 1 en un clásico que no respondió a las expectativas y en el que los dos equipos dejaron expuestas las debilidades que los tienen lejos de la punta en el torneo Clausura.

Había sacado ventaja Boca, con un zurdazo de Martín Palermo, habiendo hecho muy poco y luego, minutos después, empató River con un tiro libre de Marcelo Gallardo, que a su turno tampoco había hecho méritos para justificar una victoria.

Ni siquiera hubo valores individuales que disimularan las carencias estructurales de los dos y apenas puede mencionarse la seguridad de Forlín por el lado de Boca y la pujanza de Ahumada en la línea de volantes de River.

El desorden fue lo más notorio en el equipo de Ischia y la ausencia de Riquelme se hizo muy evidente, en tanto que River no tuvo en Gallardo el líder que necesitaba, más allá del estupendo tiro libre con el que igualó el marcador, y Fabbiani, el otro hombre que se había hecho notar en los últimos tiempos pasó totalmente inadvertido hasta ser reemplazado.

La característica dominante del primer tiempo fue la confusión porque ninguno de los dos tuvo el hombre que le diera prolijidad y destino cierto a la pelota.

Comenzaron a ritmo frenético. A los 2’ Fabbiani cabeceó desviado un tiro libre de Gallardo y de inmediato Boca tuvo su mejor oportunidad al habilitar Palermo a Gaitán, que abrió por izquierda y remató pero al cuerpo de Vega.

Boca intentó ser más ofensivo y sus jugadas mejor concebidas las produjo Palermo tirado atrás, en función de pivote, pero nadie ocupó su lugar en el área. River comenzó con dos líneas de cuatro, Gallardo muy tirado a la izquierda y Fabbiani y Falcao lejos de los volantes. El juego se equilibró cuando Gallardo pasó a jugar más suelto pero tampoco River tuvo limpieza de maniobra.

Poco a poco fueron entrando en fricciones e infracciones que deslucieron aún más el juego y Boca tuvo dos seguidas. A los 34’, Battaglia tomó un despeje como venía y su remate fuerte se desvió en Villagra y se fue muy cerca por sobre el travesaño. La otra a los 37’, con un contraataque que armó Gaitán sobre la derecha, que culminó con centro para Palacio pero el cabezazo del delantero fue muy débil.

El complemento comenzó tal como había terminado el primero, entre roces y discusiones, con nada de fútbol. A los 59’ Boca encontró el gol en una maniobra extrañamente coordinada para lo que fue el partido, ya que Cáceres salió muy bien desde el fondo con pase a Palacio, quien desde la derecha tocó hacia el medio y Palermo, con el poder de gol de siempre, hizo una pausa, se acomodó y sacó un zurdazo al palo derecho que venció a Vega. Era la ocasión para que Boca se tranquilizara. Pero no.

Y River, obligado salió a buscar el campo rival con decisión. Así fue que a los 68’ encontró con un tiro libre el empate. Gallardo dio muestra de su clase y con un espléndido derechazo dejó sin posibilidades a Abbondanzieri.

Boca sintió el impacto, nunca más se armó en ofensiva y River tuvo la única oportunidad clara en lo que quedó del partido, cuando a los 78’ un toque recto de Buonanotte encontró muy mal parado al fondo local y Falcao quedó solo, pero ante la salida del Pato definió muy mal.

Al final River dio muestras que el empate no le caía mal y Boca no encontró ninguna fórmula para inquietar al arquero Vega. Así el partido terminó en un tibio empate. l

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