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Boca venció a Tigre y la pelea más que nunca

Ni más ni menos que lo que debía hacer. Después del empate entre Newell’s y San Lorenzo, a Boca no le quedaba otra que sumar de a tres para arrimarse aún más y meter presión.

Lunes 11 de Noviembre de 2013

Ni más ni menos que lo que debía hacer. Después del empate entre Newell’s y San Lorenzo, a Boca no le quedaba otra que sumar de a tres para arrimarse aún más y meter presión. Le costó horrores, padeciendo los gravísimos inconvenientes que lo acompañaron a lo largo de todo el torneo, pero finalmente logró su cometido. Sufrido triunfo por 2 a 1, sobre el final, frente a un Tigre que jugó con uno menos prácticamente todo el primer tiempo. Claro que el cómo a esta altura importa poco. Hoy el equipo de Carlos Bianchi alcanzó la línea del Ciclón, a sólo dos unidades de La Lepra.

   El triunfo “a lo Boca” tal vez sea la inyección anímica necesaria de cara a lo que viene, aunque ello no invalide las cosas que Bianchi y sus muchachos tienen para corregir. Porque muchos de esos errores ayer afloraron nuevamente y de ellos se valió Tigre para complicar a un Boca que indudablemente tuvo más garra y amor propio que fútbol.

   Aquel centro desde la izquierda, prácticamente sin complicaciones para el arco de Agustín Orion que Chiqui Pérez conectó para meter la pelota en su propio arco fue un aviso, importante por cierto, de todo lo que a Boca le costaría el partido. Porque lejos de serenarse, Boca se descompensó. Comenzó a buscar sin ideas, con un Riquelme hasta allí contenido y poco fútbol.

   Recién en los últimos 20 minutos Boca repuntó, especialmente con la movilidad del Burrito Martínez, quien a los 27’ tuvo el empate con un remate de cabeza, desde el punto penal, que se fue desviado.
  Después de eso, el arquero Javier García se lució ante la buena jugada individual de Erbes (37’), el disparo de media distancia de Riquelme (39’) y el cabezazo de Caruzzo (41’).

   Pero si hubo un quiebre en el partido, fue lo que sucedió a los 7’ del complemento, cuando Pérez García simuló una infracción en el área de Boca y recibió la segunda amarilla (la primera había sido unos minutos antes, por adelantarse en la barrera). De ahí en más Tigre sólo se dedicó a defender y aguantó los ataques de Boca, a la espera de un contraataque. Los tuvo, pero todos ellos fueron mal resueltos.

   Del otro lado, Bianchi realizó cambios y acumuló delanteros: Martínez, Cángele, Blandi, Riaño, más los enganches Riquelme y Paredes. Se trató de un intento más desesperado que pensado. Lo cierto es que a los 39’, en un tiro libre, Román abrió para Paredes y el juvenil la puso contra el palo derecho de García.

   Llovieron muchos centros más y en uno de ellos, Riquelme puso la pelota en la cabeza del Cata Díaz y el defensor marcó el 2 a 1 definitivo.

   Y con La Bombonera en estado de ebullición llegó el final de un flojo partido de Boca, pero que ganó a lo Boca y eso le alcanzó para meterles más presión a los que pelean por el título.

"Se ganó con las ganas de ganar"

Carlos Bianchi esta vez estaba más tranquilo que otras veces. Reconoció errores, pero a la hora de entregar las principales razones de la victoria dijo: “Se ganó con las ganas de ganar”, tiró el entrenador de Boca. Y agregó: “Tenemos que mejorar mucho lo que hicimos, me voy conforme con el resultado, pero no con la actuación del equipo”.

   El DT también apuntó que Boca logró una victoria muy “deseada” en la lucha por el título. “De no haberla obtenido, más allá de las matemáticas, la chance estaba muy lejos”.

   Hizo alusión a la expulsión de Pérez García como una de las jugadas clave del partido. “Fue una jugada importante para el desarrollo del partido”, graficó.

   Bianchi indicó que sus dirigidos “no jugaron mal” en el primer tiempo, pero sí advirtió que “no actuaron bien” en la segunda etapa.

 

 

 

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