Domingo 04 de Noviembre de 2012
El envión de empatar en la última pelota el superclásico le sirvió a Boca para quedarse con este clásico que le presenta San Lorenzo como una sombra negra, a la que los xeneizes supieron no dejarla avanzar ni cinco minutos. Y fue victoria cómoda, más allá del 3 a 1 que marcó la chapa final, un marcador que les permitió a los dirigidos por Falcioni romper una racha de cinco partidos sin victorias y mantenerse expectantes esperando qué pasa con Newell's y Vélez (ya ganó), al que sueñan con arrebatarles el lugar de privilegio del torneo Inicial, a seis fechas del final. Mientras que el equipo ahora dirigido por Pizzi no logra ganar y sigue en zona de descenso.
Todo comenzó con un gran arranque del juvenil Leandro Paredes, quien a los 4' clavó un remate rasante junto al palo derecho y a los 34' puso el 2-1 con otro gran gol desde afuera del área (derechazo tras una buena pared entre Erbes y Fernández), rompiendo la igualdad parcial que había conseguido el azulgrana con un golazo del uruguayo Mirabaje a los 7', con un zurdazo de aire, de primera, luego de un preciso centro desde la derecha de Kalinski. Y si bien Boca no sufrió demasiados riesgos en el juego, recién a los 66' aseguró el triunfo con el 3-1 logrado por el Flaco Schiavi, que estuvo atento para conectar el rebote que dio Migliore tras un fuerte tiro libre indirecto que remató Silva.
La crisis de identidad futbolística del xeneize pareció ayer tener un freno con el soplo de aire fresco que le aportaron en el mediocampo Guillermo Fernández, Cristian Erbes y, en especial Paredes, quien con su atrevimiento y su fenomenal pegada marcó la diferencia.
Encima, contó con la ayudita de la mala tarde del arquero visitante Pablo Migliore, quien no respondió en ninguno de los goles. Claro, tampoco hicieron demasiado sus compañeros, que sólo en el primer tiempo le hicieron partido a Boca.
Tanto que a los 4' de la parte final fue el último susto que pasó el arco xeneize, cuando Orion se durmió en una salida desde el arco y casi le cuesta un nuevo gol de Mirabaje, pero el arquero reaccionó a tiempo y logró evitar la caída de su valla.
Desde ahí Boca se recostó unos metros más atrás viendo que San Lorenzo no tenía lucidez y liquidó el clásico a los 66', para regular pensando en la próxima cita ante Colón y en seguir a tiro del primer puesto. ¿Los azulgranas? Siguen penando con el promedio y persiguiendo una victoria para romper la mala racha de siete partidos sin ganar.