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Bobby Flores asegura que "el DJ es una especie en extinción"

El melómano dijo que “hoy el mejor disc-jockey es el que tiene más guita”, asegura que “pasar reggaeton y electrónica es una mierda” y se ríe de la nueva fiebre por el vinilo.

Sábado 01 de Junio de 2013

Es difícil encontrar en el ambiente de la música a alguien que hable con la franqueza de Bobby Flores. El conductor y musicalizador de programas que marcaron la FM argentina como “Radio Bangkok” y “Guardias a mí” dispara sin anestesia que “hoy el mejor disc-jockey es el que tiene más guita”, asegura que “pasar reggaeton y electrónica es una mierda” y se ríe de la nueva fiebre por el vinilo y las exigencias de sonido. Bobby Flores se presentará hoy en Rosario en su faceta de DJ, en el marco de la fiesta Natural Mystic, en la que tocarán Los Cafres y Dubies. El show comenzará a las 22 en Club Brown, Av. Francia 30 bis.

   La pasión del conductor por pasar discos nació en los lejanos años 70, pero hoy el panorama cambió radicalmente. “La figura del disc-jockey fue mutando. Hoy el disc-jockey es una especie en extinción, es como un oficio que ya no tiene ni glamour”, opinó Flores. “Con los programas de computación que hay actualmente nadie necesita un DJ. Con la tecnología cualquier pelandrún puede pasar música muy bien. Yo viví la época de oro de los disc-jockeys, y si bien hice cinco Creamfields y he pasado música en festivales en Río y en Nueva York, ya no sé bien dónde ubicarme”, admitió.

   En ese sentido, Bobby aseguró que no se identifica con los DJs estrella, que saltaron a la fama en los 90. “Yo me identifico mucho más con esos tipos que iban con 200 discos en un carrito y pasaban música cuatro o cinco horas en un boliche. Yo quiero rescatar un poco esos viejos valores, aunque paso música con una Mac último modelo. Me gustaba más cómo era antes, cuando se notaba quién era bueno y quién no. Hoy el mejor es el que tiene la mejor máquina, el que tiene más guita. Antes el DJ desarrollaba el oído, ahora es todo más matemático”, apuntó.

   El conductor, que actualmente es director de programación de MuchMusic y HTV, siempre se caracterizó por difundir géneros como el soul, el funk y el blues. Como DJ, sin embargo, asegura que está abierto a otros estilos, aunque expone algunas reglas claras. “Este verano estuve en la costa, trabajando para Nissan, y pasaba sets de dos o tres horas de reggae. No soy cerrado. Yo trabajo para HTV, que es un canal de reggaeton, y si tengo que pasar reggaeton lo hago. Obviamente que después me tengo que tomar medio kilo de Rivotril. Te queda la cabeza hecha una baldosa”, dijo entre risas, y agregó: “Pasar electrónica también es una mierda, es todo igual, y a la gente le gusta porque cualquier pelotudo lo puede bailar. He pasado este tipo de música en algunos eventos, pero no lo hago nunca más salvo que me paguen siete millones de dólares”, advirtió.

   Con respecto a la resurrección del vinilo como objeto de culto, Bobby Flores no fue menos contundente. “Yo detesto el vinilo”, aseguró. “El vinilo está bien para tu casa, pero para un DJ no va. En un Creamfields usé vinilos y fue un desastre. Había tormenta y yo ponía el tema en punta y el viento me corría la púa. Los vinilos son incómodos y tenés que tener un cuidado extremo cuando los manejás. Y eso de que suenan mejor puede ser cierto, pero yo no soy tan exquisito. Exijo sonido si estoy escuchando a Steely Dan en mi casa, tomando whisky a las dos de la mañana. Pero estar exigiendo sonido todo el tiempo como si fuésemos todos eruditos musicales es una gilada. Roberto Carlos grababa en un estudio de dos por dos y sus discos suenan del carajo. Los Stones mismos han grabado en cada estudio. Eso de la exigencia de sonido tiene mucho de mariconada snob”, disparó.

   El estado actual de la crítica de rock tampoco se salvó de la mirada ácida del disc-jockey. “La crítica es demasiado complaciente. Hay discos que los recibís y tenés que decir la verdad, que son una cagada. Pero los periodistas tratan de encontrarle algo bueno para apoyar el movimiento y el laburo. Por mí fuck you. Si el disco es una poronga va a ser una poronga hoy y dentro de 20 años. A la prensa de rock ya no la lee nadie. Las revistas de música son un «Para ti». Los que escriben no saben nada. Y los de mi edad que escriben son los que menos saben. Son tipos que más que escuchar los discos los leen. Una vergüenza”, afirmó sin reparos.

   Si bien atesora sus compactos de Miles Davis, Astor Piazzolla, Tom Jobim y Marvin Gaye, el conductor no sabe ni le interesa cuántos discos tiene. “Tengo discos desparramados en muchos lugares. El otro día mi vieja descubrió que en la casa había como 500 discos. En la época del CD llegué a tener más de 10 mil, pero es porque me mandan muchos. Me mandan unos 30 por semana, y de esos me interesan solamente dos o tres”, apuntó.

   Lejos de sus punzantes críticas, Bobby Flores admitió que, habiendo pasado los 50 años, todavía conserva una visión romántica del rock. “El rock puede cambiar cualquier cosa. En eso sí creo. Creo que el último disco de David Bowie, a sus 66 años, es más valioso que el de cualquier pendejo haciéndose el modernoso. Bowie siempre va a ser mucho más moderno que cualquiera”, remató.

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