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Binner ganó la provincia y Cappiello fue el más votado en Rosario

El FpV sigue siendo la primera minoría, pero perdió un gran caudal de adhesiones en todo el país. Massa triunfó en Buenos Aires. Obeid no pudo levantar al kirchnerismo en Santa Fe. Del Sel salió segundo y se encamina a ocupar una banca por el PRO.

Lunes 12 de Agosto de 2013

En una elección atípica y con emociones encontradas, las primarias de ayer consolidaron liderazgos y candidatos derrotados, a la par que comienza a marcar tendencias para las generales de octubre. Hermes Binner lideró la lista más votada en toda la provincia para diputados nacionales, Miguel Del Sel dio otra vez el batacazo y el PRO relegó a un tercer lugar a Jorge Obeid, el candidato del kirchnerismo en Santa Fe. En Rosario, para la categoría a concejal, hubo una mayor paridad y dispersión de adhesiones, donde el más votado resultó ser el oficialista Miguel Cappiello, seguido por Héctor Cavallero, apenas unos escalones arriba del radical Jorge Boasso. La mayor sorpresa se dio en el PRO y la protagonizó Anita Martínez, quien doblegó a Diego Giuliano.

Lejos del 54 por ciento que logró la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en las presidenciales de 2011, el Frente para la Victoria se impuso a nivel nacional, pero cayó derrotado en distritos clave, como Santa Fe, Córdoba, Capital Federal, Mendoza y la estratégica provincia de Buenos Aires.

En este contexto, el kirchnerismo (representado en las 24 provincias del país) apenas superó el 25 por ciento de los votos del total nacional, una elección muy floja que, de seguir esta tendencia para las generales, verá menguada su representación parlamentaria y sepultado cualquier intento reformista de la Constitución que habilite un tercer mandato de Cristina.

Segundo quedó el Frente Renovador de Massa, tercero el Frente Progresista y cuarta la UCR. Todas estas fuerzas quedaron, en cantidad de votos, muy lejos del kirchnerismo, lo que evidencia la dispersión de las opciones opositoras cuando se dispute el poder en 2015.

Paso firme. Hermes Binner, en la categoría a diputado, tuvo un doble efecto ganador: se impuso por paliza a su contrincante interno (el radical Fabián Palo Oliver) y le sacó una luz de más del 15 por ciento al segundo candidato más votado: el macrista Miguel Del Sel.

El líder del Frente Amplio Progresista (FAP) podrá encarar relajado y con optimismo la campaña que desembocará en la final de octubre. De seguir esta tendencia, este espacio no sólo mantendría las cuatro bancas que pone en juego, sino que podría acrecentar su número.

Binner consolida de esta manera su liderazgo en la provincia y, paralelamente, se mantiene en el firmamento de los potenciales presidenciables para 2015.

Del Sel no tenía competencia interna pero el resultado de las primarias lo coloca en un lugar más que expectante, con posibilidades ciertas de ingresar a la Cámara de Diputados. El PRO santafesino no tiene representación parlamentaria y si logra sumar uno o dos escaños en octubre ampliaría la presencia territorial de la fuerza que lidera Mauricio Macri.

El ex Midachi pudo retener un importante caudal de los votos sacados en 2011, cuando se constituyó en la sorpresa electoral. Del Sel mantuvo en su cauce el voto peronista anti K y de otros segmentos sociales refractarios al oficialismo, ya sea este nacional o provincial.

El peronismo, con el comando de Jorge Obeid, hizo la peor elección de su historia. El dos veces gobernador había asegurado en la previa que los votos peronistas, con su precandidatura, habían vuelto al corral del PJ. Esto no fue así y le esperan dos meses de campaña para revertir una tendencia que, hoy por hoy, resulta casi indescontable.

Obeid volvió a las lides electorales representando al kirchnerismo y se esperaba que mejorara las chances del Frente para la Victoria, que en las elecciones anteriores tuvo como referencia exclusiva a Agustín Rossi. Obeid no alcanzó en estas primarias lo votos que en 2011 cosechó el ahora ministro de Defensa.

Diáspora. A diferencia de lo que sucedió en diputados, los comicios para concejal mostraron, a nivel de candidatos, una situación más pareja y con una mayor diseminación de los votos. Cappiello fue el más votado dentro del Frente Progresista y en la suma general. El ministro de Salud mantuvo el invicto del socialismo en Rosario, pero no superó el 20 por ciento del total de electores en la ciudad, al igual que el resto de los candidatos más votados.

Dentro de ese espacio, el radical Martín Rosúa logra colocarse en un lugar expectante (cuarto lugar) en la lista que en octubre liderará Cappiello.

El Tigre Cavallero, como se preveía, se impuso con facilidad en la interna del Frente para la Victoria. El segundo lugar fue para Fernando Rosúa y se colocará quinto en la lista que encabezará en la general el ex intendente de Rosario.

Cavallero, con este resultado, intentará polarizar la elección con Cappiello. Sin embargo, aparecen otras dos referencias que amplían el universo de opciones electorales: el radical Jorge Boasso y la macrista Anita Martínez.

Boasso quedó lejos de repetir la performance de 2011, cuando compitió por la Intendencia. De todos modos, sigue siendo una referencia alternativa para los opositores al socialismo en Rosario.

Lo mismo sucede con Anita Martínez, del PRO. La conductora televisiva logró dar la sorpresa de la jornada al batir en la interna de esa fuerza a Diego Giuliano, quien se presentaba a priori como el precandidato con mayores posibilidades de triunfo.

El resto de los candidatos quedaron muy lejos de integrarse en alguna nómina y los que presentaron lista única vieron reducidas las posibilidades de encarar las generales con cierta expectativa.

Liderazgos. Aparte de lo sucedido en Rosario y la provincia con la ratificación de Binner como el gran elector, las elecciones primarias dejaron como saldo la consolidación de liderazgos regionales: De la Sota en Córdoba, Macri en Capital Federal, Cobos en Mendoza y Massa en la provincia de Buenos Aires.

En territorio bonaerense, el distrito electoral más importante del país, la victoria le correspondió a Sergio Massa, con más de seis puntos sobre el candidato kirchnerista, Martín Insaurralde. Tercero quedó Margarita Stolbizer, del FAP, y en cuarto lugar se acomodó el peronista disidente Francisco De Narváez.

De cara a las generales, este panorama puede cambiar, sobre todo en el electorado de cuño peronista. Habrá que ver aquí si los votos conseguidos por De Narváez se mantienen en ese redil o mudan hacia Massa, ya que el intendente de Tigre quedó como la expresión electoral más explícita de oposición al gobierno de Cristina.

La presidenta, para las generales, deberá acrecentar su presencia en el conurbano bonaerense apuntalando a Insaurralde, un territorio que siempre potenció a los candidatos del kirchnerismo, pero que esta vez le fue esquivo, y este dato representa un verdadero peligro para el futuro del oficialismo.

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