¡Bien por Newell's!
Soy hincha y socio de Newell's, pero sé distinguir entre la pasión sin límites y el razonamiento. Desde la tribuna grito, me enojo, cada tanto alguna mala palabra va dirigida al referí, a algún jugador del equipo contrario y otras veces, para ser sincero, se las dirijo a la hinchada rival.

Lunes 09 de Julio de 2012

Soy hincha y socio de Newell's, pero sé distinguir entre la pasión sin límites y el razonamiento. Desde la tribuna grito, me enojo, cada tanto alguna mala palabra va dirigida al referí, a algún jugador del equipo contrario y otras veces, para ser sincero, se las dirijo a la hinchada rival. Soy hincha y socio leproso desde que tengo uso de razón. Y justamente usando esa razón, o mejor dicho el razonamiento, es que me dieron ganas de escribir esta Carta de Lectores que generosamente nos facilita La Capital. Todos saben —y mucho más quienes somos socios- que durante 14 años nuestro club fue devastado. No existía nada más que el fútbol profesional. El deporte amateur no existía. En el predio de la escuelita de fútbol, o sea Malvinas, había poco más de 100 chicos practicando fútbol, no porque a otros muchos más no les gustara sino porque los padres de esos chicos no querían llevarlos a lo que por entonces era un lugar en "tinieblas". Bella Vista era una ruina. Las pocas canchas tenían serias deficiencias en el piso. La gente no iba a ese sitio porque en verdad no había nada para hacer o por miedo a ciertos personajes que manejaban el lugar a su antojo. Los vestuarios para los jugadores, simplemente un desastre. Y todo así por el estilo. Y ni qué hablar de la sede del parque Independencia. Durante esos 14 años fue un desierto de actividades. Y por fin llegó diciembre de 2008, cuando nuestro querido club fue recuperado para su gente, para nosotros, los socios que tanto lo queremos y defendemos. Hoy, luego de tres años y medio de vida en democracia dentro de Newell's, puedo decir que me siento orgulloso de haber puesto mi voto a favor de Guillermo Lorente. A partir de su impronta, el club recuperó su dignidad y es lo que nunca debió dejar de ser, una institución de primera, en todo el amplio sentido de la palabra. Bella Vista es un ejemplo a imitar, al igual que Malvinas, donde más de 500 chicos dan rienda suelta a sus sueños futbolísticos. El área amateur, que cobija a alrededor de 2.000 deportistas (en los oscuros 14 años no había absolutamente nadie), junto a la recuperada pileta, canchas de tenis, de fútbol 5, los parrilleros para la familia y muchos etcéteras, hacen que hoy yo me sienta orgulloso de este presente. Finalmente, mi reconocimiento a nuestro presidente leproso porque gracias a él tenemos al frente del fútbol profesional a uno de los mejores técnicos del mundo: el "Tata" Martino, que tantas satisfacciones nos está dando.

DNI 8.524.343