Biblioteca La Capital: elogio y crítica
Adquirí el nuevo libro (el octavo) de la interesante colección de literatura que edita La Capital. Fue una excelente idea esa de rescatar a ciertos autores olvidados. Pero lo que no entiendo es por qué se omite el nombre de quien o quienes han escrito el prólogo a cada uno de ellos.

Domingo 30 de Agosto de 2009

Adquirí el nuevo libro (el octavo) de la interesante colección de literatura que edita La Capital. Fue una excelente idea esa de rescatar a ciertos autores olvidados. Pero lo que no entiendo es por qué se omite el nombre de quien o quienes han escrito el prólogo a cada uno de ellos. Tanto que en el caso del libro de Jorge Riestra ni siquiera le han puesto la palabra correspondiente. ¿Quién es el responsable de la omisión? Porque si no fuera omisión habría que pensar que el responsable del entuerto considera que los lectores somos unos pobres tipos a quienes detalles como esos no los motiva para nada. Lo cual no es cierto. Yo quiero saber quién es el señor o la señora que de entrada, me dice lo que dice, sobre el libro/los libros de Aldana, Zinni, Greca, Aldao, Riestra, nuevamente Zinni y hace poco Rosa Wernicke. Están anunciados otros de los cuales espero saber quién los presenta. Parecerá una simpleza, pero en momentos en que medio mundo, desde los padres hasta los docentes, con los editores y los especialistas en Ciencias de la Educación a la cabeza, ya no saben qué hacer ni qué aconsejar para revertir el "estado de poca lectura" a los que nos estamos acostumbrando, estas cosas no ayudan. Me refiero a la lectura que se hacía hasta no hace mucho tiempo, porque ahora los jóvenes leen de otro modo, con otros códigos, creo. Motivar en favor de un nuevo estilo de lectura, con recursos y códigos del viejo estilo escolar, tal como "pase al frente y lea"; "haga inflexiones de voz"; "pronuncie bien, con claridad"; y otras lindezas antiguas, al juntarse con esta soberbia del editor a quien no le importa la transición, no ayudan a quienes queremos instalar el rito de pasaje de uno a otro estilo, modo, código o lo que sea. Insisto: quiero saber quién trata de motivarme, con su prólogo, para leer los bellos libros que cada quince días nos llenan de recuerdos.

Ovide Menin, DNI 6.269.101

Nota de la Redacción: Por una decisión de formato de la colección, se prefirió omitir los nombres de los responsables de la Biblioteca y autores de los prólogos. Unos fueron escritos por Eduardo D'Anna y otros por Sebastián Riestra.