Miércoles 27 de Enero de 2010
Los años de gloria de Boca de la mano de Carlos Bianchi y todos los logros obtenidos, ocultaron su perfil de mercader del fútbol. Se trata de un tipo soberbio que fue llamado virrey y se creyó que era más importante que el club. Hemos visto cómo en una conferencia de prensa dejó plantado al mismísimo presidente Ameal que lo había contratado, haciéndole pasar un papelón. Ni hablar sobre cuando demostró su hidalguía antideportiva no recibiendo la medalla en la final de la Copa Libertadores con el Once Caldas. Hace más de un año que como mánager del club venía cobrando una cifra exorbitante y vergonzosa para el fútbol argentino y nunca nos explicaron a los hinchas de Boca para qué. Como siempre, Boca está por encima de cualquier jugador o técnico; pero le pediría al señor Bianchi que si se considera un hombre de bien, devuelva a Boca el dinero ganado en "mala ley".
Fabián Ponsanesi ponsanesi@hotmail.com