Miércoles 12 de Noviembre de 2014
Con relación a los inmigrantes, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, advirtió que “hay que expulsar a los extranjeros que son sorprendidos delinquiendo en nuestro país” y anticipó que “a estos delincuentes que agarramos esta mañana, los van a soltar a la tarde y esta noche van a estar robando de nuevo”, con respecto a la banda de siete colombianos detenidos en la autopista Illia, de la ciudad de Buenos Aires, el mes pasado.
“El problema de la Argentina es que muchos extranjeros delinquen en el país porque saben que si son detenidos son rápidamente liberados”, abundó Berni con relación a las bandas de colombianos apresadas en los últimos tiempos.
Berni relacionó los robos y la inseguridad de la Capital Federal con los sectores inmigrantes de Latinoamérica que se instalaron en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Así lo señaló el 13 de setiembre en una conferencia de prensa en la que anunció la captura de tres ciudadanos peruanos en el barrio porteño de Lugano, que habrían protagonizado varios asaltos en edificios.
El funcionario vinculó a los ciudadanos colombianos con los atracos en departamentos, planteó que la marihuana está íntimamente relacionada con aquellos oriundos de Paraguay y lo mismo sostuvo sobre la cocaína y los peruanos, en una asociación lineal entre delito e inmigración. Según señaló, en los últimos cuatro meses fueron detenidos y puestos a disposición de la Justicia “450 narcotraficantes” ya que es “política de Estado dar un golpe fuerte al narcotráfico. “Sabemos la vinculación que existe entre la droga, la violencia y el delito”, insistió. De esta forma, el funcionario nacional indicó que por esto se despliegan tareas policiales “fundamentalmente en la zona sur de Buenos Aires, donde por las características geográficas la Villa Zavaleta y de la 21-24 son la guarida perfecta para gran cantidad de delincuentes”. Berni reclamó por las leyes relacionadas con los inmigrantes. “La ley de migraciones no nos permite deportar”, agregó en referencia a los extranjeros que están detenidos.
En 2010, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, fue cuestionado cuando aseguró -en medio del conflicto por la ocupación del Parque Indoamericano- que los hechos violentos se desataron por la “inmigración descontrolada”.