Lunes 09 de Febrero de 2009
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, está impulsando a todo vapor una ley a través del Parlamento para obligar a los médicos a reanudar la alimentación a una mujer en coma, en un caso sobre el derecho a morir que ha desatado una crisis constitucional en el país.
Berlusconi dice que se encuentra en una carrera contra el reloj para salvar a Eluana Englaro, que lleva en coma 17 años y dejó de ser alimentada el viernes, siguiendo una sentencia del Tribunal Supremo italiano que establecía que se le debía permitir morir.
El Parlamento (donde Berlusconi ostenta una amplia mayoría) podría tramitar la ley la semana próxima, revocando la sentencia judicial y esquivando al presidente Giorgio Napolitano (un antiguo comunista), quien bloqueó un intento previo de Berlusconi para reanudar por decreto la alimentación de la mujer. El considera que el decreto es inconstitucional porque obviaba al Poder Judicial.
"Todavía creo que salvar a Eluana es posible", dijo ayer el ministro de Salud Maurizio Sacconi.
Englaro, de 38 años, se encuentra en estado vegetativo desde que sufrió un accidente automovilístico en 1992.
Su padre, quien afirma que antes del accidente ella había expresado su deseo de no ser mantenida con vida artificialmente, ha mantenido una batalla judicial de 10 años en un país mayoritariamente católico para que desconecten el tubo de alimentación.
El pasado noviembre, el Tribunal Supremo falló a su favor y los médicos de una clínica de Udine, ciudad al norte del país, aplicaron la sentencia el viernes y desconectaron las sondas para alimentar e hidratar a Eluana.
Pero Berlusconi, apoyado por el Vaticano, emitió un decreto de emergencia el mismo día indicando que la alimentación y el agua no pueden suspenderse a pacientes que no son autosuficientes.
En un choque sin precedentes con el jefe de Estado, Berlusconi dijo que él no podía permitir "el asesinato" de Englaro, añadiendo que ella "en teoría podría tener un bebé" y que no alimentarla podría considerarse eutanasia, ilegal en Italia.
El Vaticano, que mantiene una considerable influencia en Italia, se ha posicionado abiertamente con Berlusconi y criticó al presidente. El cardenal Tarcisio Bertone, el secretario de Estado del Papa, habló sobre el caso por teléfono con Napolitano, según informó la Santa Sede ayer, añadiendo que celebraba la decisión de tramitar el proyecto de ley de Berlusconi por la vía urgente.
Expertos médicos dicen que podrían pasar más de dos semanas hasta que el corazón de Englaro se detenga, pero que la suspensión de alimento y agua tendrán efectos irreversibles en su debilitado cuerpo en cuestión de días.
Berlusconi defendió su postura ayer. "Puedo garantizar por mi honor y el de mis ministros que nuestra decisión se basó en principios morales que nunca hubo ningún plan para atacar a nadie, aseguró.
El padre de Eluana, Beppino Englaro, invitó a Berlusconi a visitar a su hija para ver por sí mismo las condiciones en las que ella se encuentra.
En declaraciones publicadas ayer por el diario español El País, padre de Eluana atribuyó la postura de Berlusconi a "un golpe de efecto" y dijo que es "curioso" que el premier "haya salido ahora a escena".
"En 2004, cuando Berlusconi era primer ministro, le escribí una carta pidiéndole ayuda pero no respondió, por eso me dirigí a los jueces", explicó Englaro.
"Durante más de 10 años todas las instancias judiciales han examinado hasta el mínimo detalle. No sé qué esperan descubrir ahora los políticos", agregó. l (Reuters y DPA)