Sábado 16 de Marzo de 2013
Al igual que su predecesor, el Papa Francisco extendió una mano a la comunidad judía de Roma en el inicio de su pontificado, y prometió que continuará fortaleciendo los lazos entre católicos y judíos. Apenas horas después de ser electo como Papa, Francisco envió una carta al principal rabino de Roma, para manifestar su esperanza de "contribuir al progreso registrado en las relaciones entre judíos y católicos" desde el Concilio Vaticano II de 1962-1965.
Líderes judíos saludaron la elección de un pontífice considerado un aliado cuando era arzobispo de Buenos Aires. El presidente israelí Shimon Peres dijo que Francisco sería "un huésped bienvenido en la Tierra Santa", mientras que Ronald Lauder, presidente del Congreso Judío Mundial (que representa a las comunidades judías en 100 países), dijo que el nuevo Papa "siempre ha estado dispuesto a escuchar nuestras preocupaciones". "Al elegir a un hombre de tanta experiencia, alguien conocido por su mente abierta, los cardenales han dado una importante señal al mundo", dijo Lauder. "Estoy seguro de que el Papa Francisco va a continuar siendo un hombre de diálogo, un hombre capaz de crear conexiones con otras religiones".
El prelado fue ampliamente elogiado por su ayuda a la comunidad judía de Buenos Aires luego del atentado contra la Amia en 1994, en el que murieron 85 personas. "Esperamos que sus palabras y su ejemplo contribuyan a lograr la hermandad, armonía y la paz entre los pueblos", dijo la Asamblea Rabínica Italiana, que prometió estimular el diálogo entre judíos y católicos "con respeto mutuo por las respectivas identidades".
Ansiada reconciliación. Los predecesores de Francisco, Juan Pablo II y Benedicto XVI, trabajaron hacia una reconciliación entre católicos y judíos. El primer acto oficial de Benedicto como Papa fue una carta a la comunidad judía de Roma. Además, fue el segundo pontífice en la historia, después de Juan Pablo II, en entrar a una sinagoga. Sin embargo, fue blanco de críticas cuando levantó la excomunión de un obispo que negó el Holocausto.