Miércoles 10 de Septiembre de 2014
Claro, ahora es otra cosa. No sabés el apellido de un jugador y lo buscás en Google, tenés que ir a una entrevista y llevás un grabador que tiene el tamaño de un paquete de cigarrillos o grabás con el celular, el mismo que usás para pasar datos a la Redacción desde otra provincia o desde el exterior. Ahora es otra cosa. Pero, ¿cómo trabajaban los periodistas deportivos hace apenas unos años cuando no existían ni internet ni los celulares y los grabadores eran grandes como una caja de zapatos, marca Geloso y a cinta? Quien tenga curiosidad que se detenga unos minutos en las palabras de estos periodistas locales que trabajaron en gráfica, radio y televisión en aquellas épocas y siguen activos.
Orlando Román Bueno, Héctor Martínez y Domingo Benevento no dicen que "todo tiempo pasado fue mejor", sólo coinciden en que su labor era más artesanal. Sus inicios no están tan lejos en la línea histórica: apenas unos 40 años, tiempos en que sus rostros, voces y palabras se replicaban en los principales medios de la ciudad. Algunas cosas cambiaron mucho, otras, no tanto. Para ellos siempre fue y será importante "leer mucho, informarse y hacer un buen uso del lenguaje como lo hacía Fioravanti (ver aparte)". Nada menos.
Los tres pasaron ya los 70 abriles, pero recuerdan todo minuciosamente: nombres, fechas, goles y acumulan anécdotas como si hubieran vivido una centuria.
Orlando Román Bueno, una institución del automovilismo, estuvo entre otras cosas al frente del primer programa de deportes de la televisión local: "Todo el deporte", que iba por Canal 5, los domingos a la medianoche. Eran épocas en que su "amigo" Carlos Reutemann era un ídolo de los circuitos internacionales y en las que Bueno supo viajar hasta tres veces al mes a Europa para contarles a los fierreros qué pasaba en Mónaco. O en las que se llegó hasta Hendley (Inglaterra) para relatar sólo los últimos 200 metros de una regata de 7 minutos y 50 segundos del remero rosarino campeón del mundo Alberto Demiddi.
Héctor Martínez, ex jugador de básquet en Sportmen Unidos, plasmó su versátil actividad profesional en un libro que se titula "Fútbol sin portátiles", editado por la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Allí habla de su labor pero también de sus colegas y homenajea a varios futbolistas y técnicos: Federico Sacchi, Carlos Timoteo Griguol, y el Loco Bielsa son sólo algunos protagonistas de las páginas. En el prólogo aclara: "Los estilos han cambiado mucho en el trabajo de los periodistas, ahora se ha diversificado la audiencia. Teníamos un matutino, dos vespertinos, y cuatro radios AM, además de dos canales abiertos. Ahora los cables ponen en el aire un variado abanico de ofertas deportistas, los diarios se esmeran en sus documentos y se satura al espectador de FM con programas deportivos a elección. Mejor todo esto: el mundo se informa más rápido". ¿Será así?
En tanto, Domingo Benevento, ex puntero izquierdo del club Pleamar (ligado al Mercado del Abasto de Rosario) y más cercano al fútbol de ascenso, juvenil y al boxeo, fue condecorado dos veces por su trabajo profesional. En mayo de este año, el Concejo lo declaró Periodista Distinguido de la Ciudad y el año pasado fue reconocido por el Senado de la Nación como uno de los diez pioneros del periodismo deportivo en el país. "Tres próceres", al decir de varios colegas contemporáneos.
Ovación los convocó para que recuerden cómo se trabajaba en esos años. No fue fácil sostener la charla ya que varias personalidades del mundo deportivo local se pararon para saludarlos. Uno hasta golpeó desde la vereda el vidrio del bar. "¡Chau!", dijeron los tres tras levantar la mano. "Es Eduardo Bulfoni, ex presidente de Central Córdoba", aclararon al unísono.
La charla comenzó con "la primera vez", como periodistas profesionales. Curiosamente los tres, que no son profesionales de carrera sino tallados a pura obcecación, se torearon con los micrófonos casi por casualidad. "Cuando era chico le dije a mi tía María, «alguna vez voy a transmitir un partido de fútbol», y ese momento llegó en 1970, cinco años después de que empezara a trabajar en el Círculo de Periodistas Deportivos. Fue un domingo a la mañana, reemplacé a Roberto Reina, me tocó Central-Huracán, ganó el canalla 2 a 1, los dos goles del Chango Gramajo. ¿Te los canto?", preguntó. Y la voz ya no salió de su boca sino de una radio portátil de hace 34 años: "Tira Gramajo, Goooooooooooooolllllllllllllll de Rosario Central", dijo en esa oportunidad Benevento y ahora lo repitió así en el bar durante la entrevista.
Martínez también estrenó el aire al reemplazar a un colega, en LT3. "Me avisó Evaristo Monti al mediodía y a la noche se jugaba el partido. Jugaban Central y Atlanta: Menotti para Central y Griguol para Atlanta, y se jugaba con una pelota blanca porque si no, no se veía nada; la iluminación no era como la de ahora. Ganó Central 3 a 1", reseñó.
Y también cuenta su primera información al aire Orlando Bueno. Tuvo que ver con el boxeo. "Empecé en LT2 en 1962, recuerdo que informé la pelea del peso pesado Alejandro Lavorante", dijo antes de recordar que el púgil murió con apenas 28 años, tras lograr un récord de 19 peleas ganadas por nocaut de las 24 que disputó.
Comunicarse. Cuando hablan de las comunicaciones de antaño no pueden creer lo que lograban. Orlando Bueno dijo que en Montecarlo hasta media hora antes de la transmisión "todo funcionaba perfecto, pero llegaba la largada y, parecía a propósito, se silenciaba todo y había un solo técnico para 50 radios: un desastre y mucho estrés, porque a veces empezaba la carrera, pero no la transmisión".
Tampoco pueden creer las situaciones que tuvieron que afrontar en una cobertura. Domingo Benevento, además de futbolista y jugadorazo de tenis de mesa, era referí. En una oportunidad, fue a cubrir un partido de fútbol de juveniles, llegó al club, estaban los técnicos y los jugadores pero no el árbitro. El partido no comenzaba y el organizador se le acerca y le dice: "Domingo, por favor haga de juez". Y confiesa que no dudó. Se quitó el saco y dirigió el primer partido entre Morning Star y Atlético Corralense, de Corral de Bustos.
Héctor Martínez era conocido, entre otras cosas por sus "ganchos" durante los relatos: "Pizzigol" y "Cozzonigol" son sólo algunos. Contó que en una oportunidad, Cozzoni dejó de hacer muchos goles y en los vestuarios le decía, "disculpe, hoy no hice un gol". Pero eso es todo un reflejo de que el trato entre jugadores, técnicos y periodistas era distinto. "Recuerdo el trato de Angel Zof, un señor, uno lo llamaba al teléfono fijo de su casa y él contestaba; es verdad no te pasaba nunca el equipo con antelación pero jamás te esquivaba una nota después del partido. Por eso si me preguntás por alguien del mundo del deporte que rescato de mi carrera, elijo a Zof".
En cambio Orlando Román Bueno, al momento de elegir, se inclina por Demiddi. "Unico en un deporte solitario: él solo con su bote y además muy buena persona".
Domingo Benevento también eligió a un deportista y cerró la charla, que podría seguir por horas. "Para mí El Deportista es Messi y me animo a decir que fui quien primero relató sus goles por TV. Trabajaba en el cable y Leo tenía 6 ó 7 años, hizo dos goles durante un campeonato que se organizaba tras la cancha del Gabino Sosa. Ya daba gusto verlo jugar". Imágenes del deporte y de una profesión a la vieja usanza: artesanal.