Miércoles 13 de Febrero de 2013
¿Un papa jubilado? Es una nueva situación completamente nueva para el Vaticano. ¿Cómo pasará Benedicto XVI el final de su vida? ¿Dónde vivirá, de qué y cómo pasará el tiempo? La nueva vida de Joseph Ratzinger discurrirá en un convento en los jardines vaticanos, con mucho tiempo libre y sin grandes responsabilidades. Un gran cambio para el todavía Papa.
¿Dónde vivirá Benedicto tras el final de su pontificado?
Cuando Benedicto XVI ponga fin a su pontificado el próximo jueves 28, vivirá primero en la residencia estival de Castelgandolfo, a las afueras de Roma. Aquí pasará el tiempo de transición hasta que finalicen los trabajos de renovación de su nuevo hogar, el convento Mater Ecclesiae en el Vaticano. El convento fue fundado en 1994 por su predecesor Juan Pablo II. Benedicto podría mudarse a su nueva casa a mediados de abril.
El convento se encuentra en la antigua sede de la gendarmería vaticana, situado tras la basílica de San Pedro. Está rodeado de los jardines vaticanos. Un seto alto y una valla protegen a sus habitantes de las miradas ajenas. El edificio tiene cuatro pisos y unos 450 metros cuadrados. En el segundo y tercer piso hay 12 dormitorios. En los otros pisos hay otras habitaciones como un vestidor, una cocina, una despensa y lavandería. Arriba del todo se encuentra una biblioteca y una terraza. El convento tiene también su propia capilla. En el jardín, rodeado de naranjos y limoneros, las monjas plantaron pimientos, pepinos, calabacines y tomates, utilizadas también para preparar las comidas del Papa. Las monjas, además, preparan licor y mermelada con las naranjas y los limones.
En el convento vivían siete monjas salesianas, aunque éstas abandonaron el edificio en diciembre, debido a los trabajos de renovación. Por el momento no está claro si las monjas regresarán. El hermano de Benedicto, Georg Ratzinger, aseguró que el edificio está siendo reformado para convertirse en la "vivienda de jubilado" del Papa. Por su parte, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, explicó que sea como sea Ratzinger no vivirá directamente con las monjas. Se supone que en el convento le acompañarán algunos de sus más estrechos colaboradores, como su secretario privado, Georg Gänswein. El hermano de Benedicto dijo además que se mudarán a la casa las cuatro hermanas de la asociación laica católica Memores Domini, que se ocupaban hasta ahora de atender los aposentos pontificios.
Al parecer, el ex catedrático de Teología retomará allí su trabajo científico. Según su hermano Georg, Benedicto dispondrá allí de un escritorio. Además, podría completar su autobiografía, según estima el teólogo Wolfgang Beinert, uno de los alumnos de Ratzinger. Pese a su presencia en el Vaticano, Benedicto se mantendrá alejado de las decisiones de su sucesor, estimó Lombardi.
No se descarta que Benedicto participe en celebraciones en el Vaticano después de su renuncia. Sin embargo, se espera que viva más bien apartado del público. Su hermano Georg Ratzinger descarta que el todavía Papa vaya a viajar otra vez a su Alemania natal.
No está claro si tendrá derecho a pensión como Papa. Sin embargo, Joseph Ratzinger recibe una pensión normal alemana de su trabajo como catedrático y arzobispo. A ello se le suman los ingresos por la venta de sus libros.
Una vez que el Pontífice se convierta en el cardenal Joseph Aloisius Ratzinger, el próximo 28, el protagonismo recaerá en Tarcisio Bertone.
El italiano, un salesiano de 74 años, es el llamado cardenal Camarlengo que tendrá como primera labor destruir el anillo y el sello oficial del Papa. Hasta la designación del Papa desempeñará el cargo de jefe de Estado del Vaticano.
El anillo del papa será destruido
El anillo del Papa Benedicto XVI será destruido al final de su pontificado, al igual que ocurre con los anillos de los pontífices después de su muerte. “Los objetos que guardan relación con el pontificado deben ser destruidos”, afirmó el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, quien explicó que la renuncia de un Papa es una nueva situación y se debate ahora sobre las reglas a seguir. El llamado “anillo del pescador” es destruido con un mazo a la muerte de su dueño.