Domingo 17 de Febrero de 2013
l Papa Benedicto XVI se despidió simbólicamente de América latina ayer con una audiencia al presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, la última a un mandatario de la región más católica del mundo. La reunión se concretó a las 11 hora local en el estudio privado del pontífice, en el segundo piso del palacio apostólico.
El encuentro se celebró a puerta cerrada y duró 25 minutos con la ayuda de un intérprete.
Benedicto XVI, que estaba sonriente, recibió a Pérez Molina con un "Bienvenido presidente".
"Sigo la situación de Guatemala y conozco los graves problemas de droga" que tiene, comentó en italiano el Papa tras subrayar "los esfuerzos que el gobierno" está haciendo para frenarlos.
Benedicto, también ayer pero por la tarde, recibió al jefe de gobierno italiano, Mario Monti, en una audiencia privada, descrita como un "encuentro de despedida cálido e intenso" por el Vaticano.
Durante la reunión, el primer ministro italiano agradeció al Papa por haberse involucrado en "los problemas y esperanzas de Italia y Europa".
Por la mañana, el Papa había recibido a un grupo de once obispos italianos y dos cardenales, entre ellos a Angelo Scola, arzobispo de la influyente diócesis de Milán (norte), quien figura en la lista de "papables" para sucederlo en el trono de Pedro en el cónclave que se iniciará a mediados de marzo.
Mañana, el pontífice saludará a los fieles desde la ventana de su departamento en el palacio apostólico para el ángelus dominical y el 27, la víspera de su alejamiento de la silla de Pedro, dará una audiencia general en la plaza de San Pedro.