Martes 06 de Enero de 2015
Un violador en serie y asesino encarcelado desde hace 30 años, que había pedido en varias oportunidades que se le permitiera morir, será sometido a la eutanasia el sábado próximo en Bélgica, indicó un periódico belga.
El condenado por violación y asesinato a varias décadas de cárcel logró que se le garantice el derecho a morir por medio de la eutanasia y será ejecutado el sábado con una inyección, en una cárcel de Bélgica. “Soy un peligro para la sociedad”, argumenta el delincuente.
Según el diario belga De Morgen, Frank Van Den Bleeken, que cumple una condena de 30 años de cárcel en la prisión de la ciudad belga de Brujas, recibirá una inyección letal este sábado, según informaciones del portavoz del Departamento de la Justicia de Bélgica a dicho periódico.
“Ha llegado el momento”, dijo el oficial de la Justicia a De Morgen, que dice no haber podido aún contactar al abogado del prisionero. Van den Bleeken exigió durante años al gobierno poner fin a su vida porque su “angustia mental es insoportable”. Finalmente, en septiembre de 2014 Van den Bleeken obtuvo luz verde de las autoridades.
El prisionero se considera, él mismo, “un peligro para la sociedad” y rechazó ser puesto en libertad antes de cumplir la pena. Al mismo tiempo, Frank Van den Bleeken criticó las condiciones carcelarias “como inhumanas”.
Tras la negativa de las autoridades belgas a pagar su tratamiento psíquico en una clínica especializada en Holanda, el convicto decidió reclamar la eutanasia.
Críticas. Por su parte, la Fundación alemana para la Protección del Paciente criticó la decisión de las autoridades belgas. “Matar en lugar de ofrecer terapia”, es la “fría lógica de la práctica de la eutanasia en Bélgica”, dijo el presidente de dicha fundación, Eugen Brysch. La puesta en práctica de este derecho en Bélgica “distancia a la ley de la humanidad”, agregó Brysch. Bélgica fue el segundo país, después de los Países Bajos, en acoger una ley sobre la eutanasia. En 2013, 1807 personas aprovecharon la oportunidad para reclamar ese derecho legal. La condición para ello es que el paciente exprese su deseo de recibir la eutanasia “voluntaria, consciente y repetidamente”.
“Efectivamente se realizará la eutanasia” , declaró al periódico en idioma flamenco una portavoz del Ministerio de Justicia. Durante años, Van Den Bleeken pidió al Estado que lo ayude a terminar con su vida, ya que, según su abogado Jos Vander Velpen, su sufrimiento psicológico es “insoportable”.
Van Den Bleeken se considera a sí mismo una amenaza para la sociedad y se negó a solicitar la libertad condicional, pero estimó, en una entrevista que otorgó a la prensa belga, que sus condiciones de detención eran inhumanas.
La eutanasia está legalizada formalmente sólo en tres países europeos (Holanda, Bélgica y Luxemburgo), pero otros autorizan o toleran alguna forma de ayuda a morir, en particular Suiza, que legalizó el suicidio asistido, es decir que la persona toma ella misma la dosis mortal.