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Bein: "El congelamiento de precios bajó las expectativas inflacionarias"

Miguel Bein prevé un crecimiento del 4 por ciento en 2013. El economista dijo que se acabó el ciclo de alto crecimiento y criticó a los que aseguraban que el dólar blue no tenía techo.

Lunes 10 de Junio de 2013

"Lo que quedó claro es que el dólar blue tenía techo", enfatizó Miguel Bein antes de advertir que "hay que tomar con pinzas las cosas que dicen los economistas que se dedican fuerte a la política partidaria". Evoca el coro de quienes ayer nomás, cuando la cotización tocaba 10,50 en el mercado paralelo, repetían que "el dólar no tenía techo". Y les recomienda ahora "comprarse un traje de amianto".

El economista de mercado más amigable con el modelo de la posconvertibilidad exhibe un análisis más desprejuiciado que sus colegas. Elogia los resultados del congelamiento de precios durante el primer cuatrimestre, y celebra que "el gobierno supiera salir a tiempo" de ese mecanismo. En otras áreas, critica duro a la administración kirchnerista. Es el caso de la política hacia el sector agropecuario. En este plano, pidió un alivio para las economías regionales.

El ex viceministro del gobierno de la Alianza, que en la última década ganó poder de convocatoria en los auditorios empresarios por el alto porcentaje de aciertos que muestran sus pronósticos, estuvo en Rosario como protagonista del ciclo "Descifrando el futuro", que organiza el Banco Industrial.

—En su último informe decía que, por la cosecha y las paritarias, el segundo trimestre iba a ser el "trimestre de oro" para una economía que arrancó complicada el 2013. ¿Se demoró en llegar ese alivio?

—La recuperación viene del lado de la oferta. La soja no es consumo. El PBI va a dar muy alto en el segundo trimestre, quizás 5 ó 6 por ciento de crecimiento. Pero ahí hay 1,5 punto que tiene que ver con la exportación, que probablemente se vea en los pueblos del interior. El consumo no vinculado a los agrodólares se está recuperando. El sector automotriz repuntó fuerte pero está en una zona en la que no se va a volver a los saltos de 2010 ó 2011. Ese tipo de recuperación tenía que ver con fuertes aumentos de los salarios en dólares, en relación a productos con insumos importados, como electrónica, autos, motos y viajes al exterior. Recuperaciones eran las de antes. El año pasado el peso se devaluó 14 por ciento y el salario creció 23 por ciento. Este año el salario crece 23 por ciento y el dólar 18 ó 19 por ciento. El año pasado va a ser 23 por ciento y 23 por ciento. No vamos a ver más ventajas de la evolución del salario en términos de tasa de devaluación. Ese ciclo terminó y Argentina vuelve a niveles tradicionales de evolución.

—Que no es estancamiento

—No es estancamiento. Después de la caída en la burbuja de la construcción residencial, Argentina todavía invierte 22 por ciento del producto. Con esa tasa, el país puede crecer 3,5 por ciento. No puede crecer 6 por ciento. Para crecer 6 por ciento, como Corea, hay que invertir 30 por ciento del producto. Si se liberaran las capacidades del sector agropecuario y de la minería habría un puntito más. Podría estar creciendo 4 por ciento del PBI. Pero para eso necesitás que la agricultura crezca al 8 ó 9 por ciento por año. Ahí ya hay cuestiones de diseño institucional, que tienen que ver con la relación entre los actores.

—El gobierno revisó la política de intervención en el mercado de trigo y devolvió las retenciones. ¿Es una señal en ese sentido?

—Pasó lo mismo que con la carne. Primero rompió todo y luego, cuando mataron 9 millones de cabezas de ganado, soltó los precios, que se duplicaron. En el trigo, luego de tres años de ningunear a los productores, impidiendo que cobren el FAS teórico (capacidad de pago de la industria y la exportación), el año pasado se dieron cuenta que iba a faltar y liberaron los cupos de exportación. Pero llegaron tarde, cuando la decisión de siembra estaba tomada. Además la lluvia del año pasado perjudicó al trigo y la cosecha fue muy baja. Cuando se rompió todo, el gobierno reaccionó con esta medida, que ojalá hubiera tomado hace dos años. Hoy el trigo vale en el mercado interno tanto como la soja.

—¿Con qué nivel de actividad termina el 2013?

—Tenemos 4 por ciento de crecimiento previsto para el año. Hay 1,5 punto que es la agricultura y 0,5 es la recuperación del sector automotor. El mercado interno está fuerte pero también están recuperando las ventas de autos a Brasil. Las exportaciones crecieron 73 por ciento. El resto de la economía se mueve al 2 por ciento. Y puede dar medio punto adicional el empuje que se podría esperar de la obra pública de aquí hasta octubre. Nada se repite necesariamente el año que viene.

Pesificación

Para que el peso sea moneda de reserva, la tasa de interés por el ahorro en moneda nacional debe acercarse a la de devaluación. Así lo dijo Bein, quien recordó que en Brasil “se olvidaron del dólar luego de 15 años de tener una tasa altísima en reales”. Si bien la consideró demasiado alta en el país vecino, opinó que en Argentina está demasiado baja.

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