Lunes 12 de Julio de 2010
Hace unos días mi novia y yo fuimos a darnos de baja de cierta organización a la que pertenecíamos hace tiempo. No habíamos hecho el trámite antes porque creíamos que sería complicado, pero no lo fue. Después de una carta pidiendo la baja y una cita para firmar un papel, el tema está hecho, y estamos contentos, porque no estamos de acuerdo con la ideología de este grupo, que lamentablemente es muy influyente. La organización en cuestión es la Iglesia Católica, y el trámite consistió en la firma de un "acta de defección", expresando nuestro abandono del catolicismo, o apostasía, frente al pro-notario del Arzobispado de Rosario, donde se nos atendió (hay que decirlo) con gran cortesía. Especialmente en estos momentos, en que la Iglesia está trabajando a destajo para que no se le reconozca a ciertos ciudadanos los mismos derechos que al resto, nos parece importante llamar a todos los que fuimos bautizados (en general con las mejores intenciones, pero sin nuestro consentimiento) a cuestionarse su pertenencia a esta institución. Se trata de una iglesia que excusa a los abusadores de niños, hace lobby contra las medidas más efectivas de protección contra las enfermedades de transmisión sexual, y miente sobre hechos científicamente comprobados para reafirmar los prejuicios homofóbicos de la población. Muchos argentinos dicen "creer en Dios pero no en la Iglesia". Para ellos y para los que hemos abandonado del todo nuestra creencia, ésta es una oportunidad para mostrarle a la Iglesia que rechazamos sus ideas. Basta con enviar una carta o acercarse al obispado correspondiente. A los que fuimos bautizados en una parroquia de Rosario o de su zona nos corresponde el Arzobispado de Rosario (calle Córdoba 1677). En el sitio web www.apostasiacolectiva.org hay instrucciones y una carta modelo. No es mucho, pero es un granito de arena y un sinceramiento personal que nos debemos, para no ser, por nuestro silencio, cómplices de la discriminación y la intolerancia.
Pablo Flores, pablodavidflores@hotmail.com