Base brasileña destruida por el fuego está contaminando la Antártida
El incendio, ocurrido el pasado 25 de febrero, en el que murieron dos agentes de la Marina, provocó una nube tóxica que se dispersó por el territorio y el océano.

Domingo 22 de Julio de 2012

Los restos de la estación brasileña en la Antártida Comandante Ferraz, que quedó completamente destruida tras un incendio ocurrido en febrero pasado, están contaminando el mar y la atmósfera, según se informó ayer.

El incendio, ocurrido el pasado 25 de febrero, en el que murieron dos agentes de la Marina, provocó una nube tóxica que se dispersó por el territorio y el océano.

Asimismo, el suelo fue afectado por materiales altamente tóxicos, que por el momento están cubiertos por la nieve, pero que podrían filtrarse al mar en cuanto comience el deshielo.

Según el diario O Estado de Sao Paulo, la Marina brasileña interrumpió los trabajos de retirada de los escombros en la bahía Almirantazgo, frente a la cual se encontraba la base, hace tres meses, a raíz de la llegada del invierno, y sólo la retomará en noviembre próximo, cuando llegue el verano antártico.

Durante el tiempo en que trabajó en el lugar, la Marina no consiguió retirar todos los escombros de la base destruida, aunque dijo que aisló los restos que quedaron para reducir todo lo posible la entrada de nieve a su interior.

Según reveló el rotativo paulino, en el momento en que se inició el incendio los funcionarios militares y civiles de la Marina y los científicos que trabajaban en la base participaban de una fiesta llamada Baile de la Tercera Edad, en la cual hubo consumo de bebidas alcohólicas.

Asimismo, los científicos, quienes perdieron años de investigación y valiosa documentación en el incendio, han reclamado mediante un manifiesto que el gobierno todavía no les emitió una declaración formal por las pérdidas de bienes y documentos, por lo que muchos de ellos permanecen sin pasaporte ni identificación.

También reclaman el pago de una indemnización por pérdidas personales y profesionales, como fue prometido en su momento por las autoridades.

El gobierno anunció que pretende iniciar la reconstrucción de la base a fines de 2013.

El incendio que destruyó la estación antártica brasileña ocurrió durante una celebración que reunió a científicos, militares y empleados civiles de la instalación. En la celebración, hubo consumo de alcohol. Dos soldados que trataban de extinguir las llamas, y el sargento Roo Sargento Mayor Carlos Alberto Vieira Figueiredo, murieron.

El sistema de alarma contra incendios de la estación científica había sido cerrado por la fiesta, porque el uso de hielo seco en la pista de baile podría activar el dispositivo. De hecho, cuando comenzó el incendio, la alarma no se disparó. En su testimonio, sin embargo, los científicos que estaban en la base no podría decir si el cierre de los sensores se habían producido o no. Los científicos afirman que la fiesta no hubiera obstaculizado la respuesta a los riesgos de seguridad. Según ellos, si la celebración no estaba sucediendo, habrían sido tomados por sorpresa en sus camas.

Hasta ahora, la información sobre el festival, en honor a un investigador veterano de guerra, había sido mantenida en secreto por los científicos.

La base fue inaugurada el 6 de febrero de 1984. Tenía antes del incendio 62 módulos que daban lugar a alojamientos, oficinas, sala de estar, enfermería, almacenes, cocina, lavandería, biblioteca y un pequeño gimnasio. Estaba habitada todo el año por dos grupos de 8 militares de la Marina de Brasil, 24 investigadores en verano y 5 en invierno. l (DPA)