Un joven de 25 años fue asaltado por delincuentes que ingresaron a su casa de la zona sur luego de romper a patadas la puerta de calle. En escasos minutos los delincuentes se llevaron una computadora portátil, un televisor y dos teléfonos celulares.

Un joven de 25 años fue asaltado por delincuentes que ingresaron a su casa de la zona sur luego de romper a patadas la puerta de calle. En escasos minutos los delincuentes se llevaron una computadora portátil, un televisor y dos teléfonos celulares.
Estruendo. Darío tiene 25 años y estudia profesorado para chicos ciegos y disminuidos visuales. A las 23.30 del domingo estaba con su abuela y dos tías en una vivienda situada en Santiago 4043 cuando escuchó un sonoro estruendo en la entrada de su casa.
El joven apenas pudo caminar unos pasos desde la cocina hasta el living cuando se topó con un muchacho que había derribado de una patada la puerta. El intruso lo encañonó y detrás de él entraron otros cuatro hombres.
“Escuché que le dieron una patada a la puerta y la abrieron. Entonces caminé desde la cocina hasta el living con una notebook en la mano. En ese momento me topé con un muchacho que tenía un revólver y me apuntó. Me pidió que me metiera adentro. Le di la computadora y le dije «llevate todo y no me hagas nada». Cuando entraron los otros ladrones me di vuelta y llevé a mi tía a la pieza. Traté de sentarla en la cama para calmarla porque estaba gritando del miedo”, explicó el muchacho ayer a la mañana a La Capital.
Sin obstáculos a la vista y, con rapidez, los cinco asaltantes que irrumpieron en la propiedad continuaron con la tarea delictiva. La irrupción violenta de los malhechores también sobresaltó a la abuela de Darío. La mujer se levantó de la cama y se encontró con los ladrones. “También tranquilicé a mi abuela para que los tipos no nos hicieran nada”, comentó el muchacho asaltado.
A la carrera. Con la situación controlada, los intrusos recogieron un televisor y dos celulares que estaban sobre una mesa. Apenas habían pasado unos cinco minutos cuando los delincuentes decidieron escapar a la carrera con el botín.
“No nos golpearon. Un vecino me dijo que, en la calle, había otros tres tipos esperando a los que entraron a mi casa”, recordó Darío.
El muchacho asaltado contó que el robo que sufrió no fue el primero cometido con la modalidad de entradera en la zona. “Ya hubo otros intentos de robos cvomo este. Y además unos días atrás le robaron a una chica el bolso mientras caminaba por la calle y a otra chica le robaron el celular y la billetera”, señaló.
Quejas. Por su parte, la abuela del muchacho se quejó de la falta de presencia policial en el barrio, que controla la comisaría 15ª. “Un patrullero suele pasar a las cinco de la tarde”, se quejó la mujer.
A su vez, una de las tías también se lamentó por el robo que padecieron y planteó la posibilidad de mudarse a otro barrio de la ciudad.
Ayer a la mañana era visible el daño que los ladrones ocasionaron a la puerta debajo de la cerradura a raíz de la patada que le dieron para abrirla. El atraco fue denunciadoen la seccional 15ª.


