Barrabrava se desliga de doble crimen
Buenso Aires.— El jefe de la barra brava de Boca Juniors, Mauro Martín, desvinculó a ese grupo conocido como "La Doce", incluso a su enemigo Richard El Uruguayo Laluz, del asesinato de dos colombianos ocurrido hace un año en el estacionamiento del shopping Unicenter del gran Buenos Aires.

Sábado 01 de Agosto de 2009

Buenso Aires.— El jefe de la barra brava de Boca Juniors, Mauro Martín, desvinculó a ese grupo conocido como "La Doce", incluso a su enemigo Richard El Uruguayo Laluz, del asesinato de dos colombianos ocurrido hace un año en el estacionamiento del shopping Unicenter del gran Buenos Aires.

Así lo revelaron fuentes judiciales, que explicaron que Mauro Martín declaró ante el fiscal Diego Grau, ante quien sostuvo que "no tenía nada para aportar a la investigación" por el doble homicidio de los colombianos Edilson Duque Ceballos y Alexander Quintero Gardner, ocurrido el 24 de julio de 2008.

El fiscal habría exhibido a Martín una serie de fotos en las que aparecía junto a El uruguayo Richard, y otras en las que aparecían Jorge El Zurdo Moreyra y otros identificados sólo como Pelado y Ninja. Martín habría explicado al fiscal que las fotos en las que aparecía junto a Richard eran "anteriores a un problema" que tuvieron en mayo de 2008 en la hinchada de Boca y por el cual se pelearon.

No creo. El fiscal quiso saber si Richard iba a la cancha de Boca acompañado por un grupo identificado como Los gardelitos, pero Martín replicó que desconocía tal situación. Las fuentes revelaron que cuando el fiscal le preguntó a Martín si creía que Richard podía haber participado en el doble crimen de los colombianos, el jefe de "La Doce" dijo: "No creo que haya cometido semejante cosa; es medio loco, pero no creo que sea capaz de eso".

Martín también aseguró que "salvo El uruguayo, que no está más en la barra (está preso desde mayo pasado), el resto (de los que le mencionaron y exhibieron fotos) no tienen nada que ver con Boca".

El 21 de julio pasado el fiscal dispuso allanamientos en los que secuestró documentación, un arma de fuego y demoró a El zurdo Moreyra, pero no avanzó más en la causa pues carecía de órdenes de captura con el crimen de los colombianos. l (DyN)