Martes 25 de Noviembre de 2014
Encomiable la actitud del presidente de EE UU, Barack Obama, que terminó por decreto con el verdadero problema interno que llevaba varias décadas sin resolver: los inmigrantes. Obviamente, esta especie de amnistía no resolverá el problema de todos, según ha dicho y se deduce habrá también algunas restricciones. Lo importante y destacable es que un presidente de su origen ha provocado una revolución en el seno de su país asestándoles un golpe a los republicanos, estarán muy shockeados por ahora. El tiempo dirá. Estas medidas son de índole humanitarias por el lado que se mire. El presidente constitucional Obama cumple sus promesas de campaña, no podrán endilgarle la manipulación en las elecciones de ellos. Como latinoamericano celebro que millones de personas de distintos orígenes, sobre todo mexicanos, puedan regularizar su status social, incorporándose como ciudadanos en el país que eligieron para llevar una vida digna y próspera.
Roberto Rubén Sánchez