Sábado 02 de Mayo de 2015
La fiscal general de Baltimore imputó con graves cargos penales a los seis agentes de policía suspendidos que participaron en la detención y muerte del joven negro Freddie Gray, hecho que desató las violentas protestas en la ciudad estadounidense. Gray, de 25 años, sufrió graves lesiones en la médula espinal al ser detenido por la policía y luego murió.
"La muerte del señor Gray fue un homicidio'', afirmó la fiscal Marilyn J. Mosby. Su arresto fue ilegal y la forma en que se lo trató cuando estaba detenido equivale a homicidio y asesinato, dijo la fisscal, y advirtió que "nadie está por encima de la ley''.
El anuncio fue formulado dos semanas después de que comenzaran las protestas por la muerte de Gray. Fue recibido con vivas y gritos de "¡Justicia!'' en la entrada del tribunal y las calles de Baltimore, que han experimentado dos semanas de protestas. La fiscal anunció su decisión horas después de recibir el informe de la investigación interna de la policía y la autopsia. ``El señor Gray sufrió una herida grave y crítica en el cuello como resultado de ser esposado y que se le colocaran grilletes en los pies'' dentro del vehículo, dijo.
Mosby anunció que el cargo más grave, "asesinato en segundo grado", se formuló contra el conductor de la camioneta en que Gray fue transportado. Los otros agentes enfrentarán acusaciones de homicidio, agresión y arresto ilegal, con 10 años de prisión. La fiscal dijo que la navaja que según los agentes Gray portaba en el pantalón era un cuchillo autorizado y no había justificación para detenerlo. El anuncio se dio a conocer mientras la ciudad se preparaba para nuevas protestas por el caso. Gray fue introducido esposado en el compartimiento de una camioneta policial sin el cinturón de seguridad reglamentario. Los policías tampoco brindaron atención médica a Gray aunque este la pidió reiteradamente. Gray sufrió una fractura de columna vertebral y murió una semana después. Los agentes encaran penas de hasta 10 años de cárcel. El conductor del vehículo encara hasta 30 años por asesinato y de 10 por homicidio involuntario, agresión y "homicidio vehicular''.