Balearon a un comerciante frente a su hija en un intento de asalto
La medianoche del sábado, Abel Arcadio Valent estaba bajando la persiana de su pizzería situada en el macrocentro de la ciudad. A pocos metros del comerciante estaba su hija de 8 años y, frente al comercio, lo esperaba un taxista que planeaba llevarlo a su casa. En ese momento fue sorprendido por dos motociclistas que aparecieron en el lugar con intenciones de robo. "Metete adentro", alcanzó a decirle Abel a su pequeña hija...

Lunes 24 de Agosto de 2009

La medianoche del sábado, Abel Arcadio Valent estaba bajando la persiana de su pizzería situada en el macrocentro de la ciudad. A pocos metros del comerciante estaba su hija de 8 años y, frente al comercio, lo esperaba un taxista que planeaba llevarlo a su casa. En ese momento fue sorprendido por dos motociclistas que aparecieron en el lugar con intenciones de robo. "Metete adentro", alcanzó a decirle Abel a su pequeña hija antes de que uno de los maleantes le descerrajara un balazo que le atravesó el tórax y le perforó un pulmón y el corazón. Tras ello, el taxista llevó al hombre hasta el Hospìtal de Emergencias, donde anoche estaba internado en gravísimo estado en la sala de terapia intensiva.

Hasta el cierre de esta edición, los pesquisas no habían podido establecer si Abel Valent se había resistido al atraco, pero sí tenían la certeza de que los maleantes no se llevaron dinero en efectivo. Sólo recogieron un bolso del comerciante con una botella de cerveza y se esfumaron en la moto en la que se movilizaban.

Abel tiene 38 años, está separado y tiene tres hijas pequeñas. Hace 18 años que llegó a Rosario desde la ciudad entrerriana de Seguí. Primero abrió una parrilla y unos tres años atrás instaló una pizzería en Alem 1940. El local, con el frente de color verde, está ubicado a unos 50 metros del Instituto de Seguridad Pública de la provincia, donde se forman los oficiales de la policía.

Cerca de la 12 de la noche del sábado, Valent se dispuso a cerrar el negocio. Primero se contactó con un servicio de radiotaxis para que un chofer pasara a buscarlo y lo llevara a su casa cercana al parque Urquiza. Después, mientras esperaba el auto, contó el efectivo de la recaudación, apagó los hornos y las luces. Un rato después, el taxi se detuvo frente a la pizzería. Abel y su hija asomaron la cabeza por la puerta del negocio y le anunciaron al chofer que ya salían. El comerciante estaba bajando la persiana cuando aparecieron dos hombres que se movilizaban en una moto azul.

Entonces, uno de los recién llegados se bajó con rapidez del rodado y se acercó al dueño de la pizzería exhibiendo un arma de fuego con la que lo encañonó. "Como mi hijo se dio cuenta de que lo iban a asaltar, le dijo a la nena que se metiera adentro del local", contó ayer al mediodía Ceferino Valent, el padre del comerciante baleado, mientras aguardaba el informe de los médicos en la sala de guardia del Heca.

A partir de este momento, el relato se bifurca. Cuando el ladrón y el comerciante estuvieron frente a frente, una estampida resonó en la calle. El malhechor gatilló el arma de fuego que portaba y un balazo atravesó el hemitórax derecho de Valent. Ceferino no pudo precisar si su hijo se resistió al atraco y ayer seguía sorprendido por el violento desenlace del asalto.

Todos sorprendidos. Don Ceferino hacía pocas horas que había llegado desde la ciudad entrerriana de Libertador San Martín, donde vive con su esposa Erminda. "Allá hay pocos robos", comentó con ingenuidad el hombre.

En tanto, los vecinos del barrio donde se levanta la pizzería de Valent se mostraron sorprendidos ayer cuando un cronista de LaCapital los consultó acerca del atraco. "No sé nada. Me estoy enterando por ustedes. Abel es un muchacho muy bueno que trabaja todo el día y siempre está con sus hijas en el negocio", comentó una mujer que vive en una casa contigua a la pizzería.

La misma respuesta brindó un hombre que ocupa una casa situada enfrente del negocio. "Me enteré esta mañana (por ayer) cuando la policía vino a preguntarme si sabía algo", explicó.

Cerca

La noche del sábado 24 de enero pasado, en un local de la pizzería La Gula, en Alem al 1700, dos ladrones armados balearon en un intento de robo a Luis Alberto F.B., el joven encargado de 19 años. Ese comercio está ubicado a sólo 200 metros del lugar donde anteanoche dispararon contra el dueño de otra pizzería en un caso similar.