Miércoles 15 de Abril de 2009
"Nos mojaron la oreja. Pero si el objetivo fue amedrentarnos, no lo lograron. Es evidente que hay gente nerviosa por nuestro trabajo". Con esas palabras el titular de la Dirección Provincial de Control y Prevención de Adicciones de la policía, Hugo Tognoli, se refirió al ataque a balazos, nueve en total, del que fue blanco un automóvil afectado a esa repartición en la zona sur de Rosario. El atentado se produjo cuando una brigada, en la que estaba el subjefe de la delegación Rosario, realizaba una tareas de inteligencia y había abandonado unos minutos el coche por unos minutos.
El hecho se produjo alrededor de las 0.40, en Lamadrid y Vuelta de Obligado. Agentes de la ex Drogas Peligrosas de la policía provincial, al mando del comisario Gonzalo Paz, subjefe de la delegación local, habían concurrido a ese lugar para recabar información que en principio podría haber dado pie para un allanamiento judicial, según consignaron fuentes policiales. Los efectivos antinarcóticos llegaron en un auto Volkswagen Polo de color gris, sin ningún tipo de identificación oficial.
El vehículo quedó estacionado sobre la calle en esa esquina. Cuando los policías estaban a varios metros de ese lugar, se escucharon los disparos. Una versión indicaba ayer que el autor de los disparos sería un muchacho que , tras la ráfaga, huyó hacia una villa cercana. Al regresar comprobaron que tenía 9 impactos de balas calibre 9 milímetros, uno de los cuales quedó marcado en el parabrisas.
El comisario Hugo Tognoli, titular de la ex Drogas Peligrosas, no dudó en calificar al episodio como un atentado intimidatorio hacia el trabajo que desde esa repartición se viene realizando.
Ante la consulta de este diario, el funcionario remarcó: "Esto no fue un ataque casual. Los que lo hicieron debieron tener marcado el vehículo. Sabían que se trataba de un auto afectado a la policía. Cómo se explica que hayan disparado en nueve ocasiones".
Tognoli manifestó que "hay gente nerviosa con el trabajo que se está haciendo. No hay que olvidar que hace dos semanas se desbarataron dos cocinas de cocaína en la zona sur, no muy lejos de donde ocurrió el ataque a balazos".