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Balean ferozmente una casa de Villa Gobernador Gálvez en plena madrugada

"Estábamos todos durmiendo y el que tiró disparó a matar. Uno de los balazos rozó a mi hija", explicó alguna horas más tarde Rodolfo "Chupa" Acosta, el dueño de casa y padre de la nena.

Jueves 13 de Febrero de 2014

Ayer, aproximadamente a las 4.30 de la mañana, una vivienda ubicada en Soldado Aguirre y Liniers de Villa Gobernador Gálvez fue ferozmente baleada. "Dispararon contra las puertas y las ventanas de la casa y uno de los balazos rozó a mi hija de 9 años en una de sus tetillas. Estábamos todos durmiendo y el que tiró disparó a matar", explicó alguna horas más tarde Rodolfo "Chupa" Acosta, el dueño de casa y padre de la criatura.

En las puertas y ventanas de la propiedad, en cuyo predio se observaban ayer varios vehículos a medio desguazar y algunas autopartes, se podían contabilizarse alrededor de 30 impactos de calibres 9 milímetros y 3.80. "Acá estoy, vivito y coleando", dijo Chupa a este diario al enterarse que para muchos había sido dado por muerto.

"De mí se dicen muchas cosas, pero yo hace rato que me corregí. Esas eran cosas que hacía cuando joven. Yo ya soy grande", dijo Chupa, un hombre que fue presentado por los investigadores policiales como un "pesado" de Villa Gobernador Gálvez. Incluso dos de sus hijos, de 20 y 21 años, fueron detenidos en el marco de la investigación por el asesinato de Marcelo Farías, un vendedor de 41 años al que mataron a balazos para robarle la moto en Juan Domingo Perón y Fournier el 17 de enero de 2012.

Dicen que dicen. "De mi marido dicen que es un campeón del mundo. Que lidera una banda llamada Los chupa y no se que más. Vení a mi casa que te muestro como vivimos. Lo que quiero que dejes bien claro, y bien grande en el diario, es que acá en mi casa viven cuatro criaturas y que la mayor tiene 11 años. Ayer casi me matan la nena de 9", dijo ofuscadísima Silvana, la concubina de Chupa.

Sobre el ataque a balazos indicaron que sucedió a las 4.30 y que se utilizaron dos armas distintas. "Se pararon frente a las puertas y las ventanas y empezaron a disparar", contó Chupa frente a su casa de Soldado Aguirre 4303. Al momento de buscar responsables, el hombre calló. "Lo único que digo es que si alguien tiene problemas con los hijos de mi marido, que se las arreglen con ellos", explicó Silvana. Es que uno de los hijos de Chupa sigue privado de la libertad. La denuncia quedó radicada en la comisaría 29ª.

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