Lunes 29 de Marzo de 2010
Un final tan inesperado como violento fue el que tuvo para Juan Carlos Román contratar el
servicio de un remís en una agencia no habilitada. Según denunció, luego de una discusión con el
conductor del vehículo en el barrio La Cerámica, el chofer le disparó tres balazos y de milagro
salvó su vida. Uno de los proyectiles le atravesó un ojo y salió por el cráneo. Anoche Román estaba
internado en el Hospital de Emergencias mientras que el agresor se presentó en la Jefatura de la
policía y quedó detenido. A su vez, el comercio que brindaba el servicio de remises fue clausurado.
Una fuente policial señaló que todo se inició cerca de la medianoche del
jueves pasado. A esa hora, Román se subió a un Renault 12 de una remisería situada en Floduardo
Grandoli al 3000, en el barrio Nuevo Alberdi. Así lo relató el pasajero baleado, quien a pesar de
la gravedad de la herida que recibió en la cabeza pudo brindar su testimonio en el Hospital
Clemente Alvarez. “El hombre herido nos dijo que enfrente de la remisería hay una
pescadería”, explicó el comisario Guillermo Morgan, jefe de la sección Seguridad Personal, a
cargo de la investigación. Según un vocero consultado, el comercio no está habilitado para
funcionar de manera legal.
Apenas se subió al Renault 12, Román le dijo al chofer, Oscar P., de 22
años, que lo llevara hasta la casa de su hermana ubicada en Machaín al 1700, en el corazón del
barrio La Cerámica. “En el viaje le contó al conductor que debía ir hasta la casa de la
hermana para pedirle plata”, contó otra fuente de la investigación. Una vez que llegaron a
destino Román se bajó, pero no encontró a su familiar. Entonces, según el portavoz, el pasajero le
pidió a Oscar P. que lo trasladara hasta su casa situada en el pasaje 1331 al 2800, en el barrio
Nuevo Alberdi. Pero, según los dichos de Román, el chofer se negó a llevarlo. “Si no me
llevás, no te pago”, le dijo el pasajero al conductor.
La advertencia provocó una fuerte discusión entre los dos hombres, que
terminó cuando el pasajero se bajó enojado del vehículo mientras que el remisero se marchó, al
parecer, enfurecido por el incidente.
Reencuentro. El incidente no terminó ahí. Unas tres horas después se
desataría una balacera en una esquina en la zona de la comisaría 30ª. A las 3 del viernes, Román
caminaba con un amigo llamado Juan por Casiano Casas y, cuando llegó al cruce con Ghiraldo, resonó
una ráfaga de balazos. El lugar está bordeado por un descampado y varios complejos Fonavi.
Quien abrió fuego era, según el vocero consultado, el conductor del
remís. “Venía en el auto y, cuando lo vio le tiró”, explicó la fuente policial. Tres
proyectiles alcanzaron a Román. Un balazo le atravesó el ojo izquierdo y salió por el cráneo
mientras que otros dos le impactaron en la pierna izquierda.
Un rato después fue trasladado al Heca, donde anoche estaba internado en
la sala de guardia. En la medianoche del viernes, en tanto, Oscar P. se presentó en la Jefatura y
quedó detenido en la sección Seguridad Personal.