Sábado 17 de Abril de 2010
En menos de una década (de 1997 a 2006) las muertes por accidentes de tránsito de pacientes que
llegan al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) disminuyeron un 84 por ciento, según
reflejan los datos del Departamento de Estadística de Salud Pública de ese nosocomio. También
decreció un 50 por ciento la cantidad de lesionados.
En el 97 se registraron 161 fallecimientos y 4.800 lesionados, sobre un
total de 958.068 habitantes. Nueve años más tarde, en el 2006, se contaron 27 muertes en el Heca
por accidentes de tránsito y 2.400 lesionados (la mitad que en el 97) sobre una población de
1.1005.373 habitantes.
Los datos tomados de las estadísticas del Heca permiten tener una visión
generalizada de los resultados de las campañas por la conciencia vial realizadas en la ciudad. Y
los números se desprenden de las estadísticas del hospital de referencia para accidentología y
quemados, y que por tanto atiende casi la totalidad de los lesionados por accidentes de tránsito en
Rosario.
Se dieron a conocer ayer en el marco de las Séptimas Jornadas
Pediátricas organizadas por el Hospital de Niños Víctor J. Vilela.
La jefa del servicio de cirugía del Vilela y coordinadora del panel
sobre trauma abdominal (la mayoría provocada por choques), Karen Liljesthröm, destacó que
“las colisiones no disminuyeron, pero sí los muertos”.
Mientas aumentó el parque automotor, en el 97 Rosario contaba con 354.481 vehículos en la
calle y en el 2006 el número creció a 416.551, en forma inversamente proporcional decrecieron las
lesiones y las muertes.
La médica afirmó que “sólo pueden disminuir los fallecimientos en
una ciudad que crece en cantidad de habitantes si existen políticas fuertes de control y
educación”.
Por su parte, el director gede Tránsito, Mauricio Malano, declaró:
“Se trata de poner en acción políticas de educación vial para evitar traumas y muertes, pero
sobe todo de controlar y
sancionar”.
Al respecto, recordó los programas de educación vial como
“Cuidapapis” que se desarrolló en las escuelas, al igual que los controles de
alcoholemia y el uso del cinturón de seguridad.
Para lograr estos resultados, a la acción de la Municipalidad se le sumó el esmerado trabajo
de fundaciones y organizaciones no gubernamentales que luchan por disminuir la cantidad de
accidentes.
Epidemia. En todo el mundo los accidentes constituyen una de las principales causas de defunción
en personas menores de 35 años, y esto mismo se vio en Rosario, ya que la mayoría de los muertos
integraban esa franja etárea.
Liljesthröm calificó a los accidentes como “una de las epidemias
más temibles, porque supera al número de muertes por otras enfermedades, por ejemplo por gripe
A”. El año pasado fallecieron 25 personas por la pandemia del virus H1N1, lo que implicó
fuertes medidas sanitarias para evitar la expansión. Sin embargo, nunca se declaró emergencia
sanitaria por los accidentes de tránsito.
Los chicos. Si bien los niños en su mayoría no mueren en accidentes viales, Liljesthröm advirtió que en el Vilela se reciben aproximadamente entre 2 y 3 pacientes por esta causa al año. La médica confirmó que los chicos (sobre todo los menores de 6 años) son los que más sufren accidentes domésticos.
Campañas
El integrante de la ONG Conciencia Vial, Gerónimo Bonavera, señaló que el descenso de la cantidad de muertes en accidentes tiene que ver con “el resultado de políticas de prevención y fuertes campañas que se han extendido en el tiempo, no sólo desde el Estado sino desde múltiples estamentos. La gente sin dudas empezó a tomar conciencia”, indicó.