Viernes 03 de Julio de 2009
"Fue como una descarga eléctrica", dijo Bahiya Bakari, la niña de 14 años que fue la única que sobrevivió al siniestro del Airbus de la empresa Yemenia, que cayó al mar con 153 personas a bordo el martes pasado, poco antes de aterrizar en las islas Comores, en el océano Indico.
Bahiya llegó ayer a la mañana a París y fue trasladada directamente a un hospital.
Luego del siniestro, pasó diez horas en el agua. "A ratos tenía frío y calor. Mis piernas quemaban y tenía sed", contó. En varias ocasiones se quedó inconsciente. Un barco pesquero de las Comores la vio y la rescató. Estaba consciente y pidió agua. Tan sólo más tarde, cuando ya estaba en el hospital de la capital comorense, Moroni, fue consciente de que había perdido a su madre.
La niña tiene heridas menores, se ha roto la clavícula, tiene una quemadura en la rodilla y sufre congelación en los dedos de los pies.