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Bachelet y Matthei, una historia compartida hace medio siglo

Ambas son hijas de generales, cuyas vidas transitaron caminos y vivencias distintas a partir del golpe de Pinochet en 1973

Sábado 14 de Diciembre de 2013

De niñas compartieron juegos de infancia y sus padres, ambos generales de la Fuerza Aérea de Chile, eran entrañables amigos, cuyas vidas transitaron por caminos opuestos a partir del golpe militar que derrocó al gobierno del presidente Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973. Más de cinco décadas después, la ex mandataria socialista Michelle Bachelet y la ex ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, se enfrentan mañana desde trincheras políticas opuestas en un inédito ballottage presidencial.

Sus familias vivían frente a frente en la base aérea de Cerro Moreno, en Antofagasta, a unos 1.200 kilómetros al norte de Santiago. Sus padres eran muy buenos amigos, pero el golpe de Estado que instauró la dictadura de Augusto Pinochet, en 1973, le dio un giro trágico a sus vidas. El general Alberto Bachelet fue apresado ese mismo día y torturado hasta la muerte meses más tarde por mantenerse fiel al gobierno del derrocado mandatario socialista Salvador Allende. Fernando Matthei, quien se encontraba en Londres en septiembre de 1973, regresó a Chile para dirigir la Academia de Guerra Aérea —en cuyos subterráneos estuvo detenido Bachelet— y luego formó parte de la junta militar del régimen.

La carrera presidencial chilena tiene "estos componentes tan dramáticos e increíbles, como el que dos niñas que jugaron juntas en los años 50 después estén convertidas en candidatas en bandos opuestos", dijo la periodista Rocío Montes, co-autora del libro "Hijas de general", que profundiza sobre la historia que cruza a ambas candidatas. "Alguien decía que uno de los grandes misterios de la política chilena es ver si esto es casual o producto de la historia", agrega la autora.

 

Dos olivos y un ramo de rosas. Bachelet y Matthei no fueron grandes amigas, como sí lo llegaron a ser sus padres, quienes compartían su gusto por la música, los libros y el deporte. Hoy, Evelyn vive en la casa que fue de sus padres, donde dos olivos y un cerezo regalados por el "tío Beto", como llamaban a Bachelet, aún le dan sombra. "Nos sorprendimos al darnos cuenta que no solamente eran conocidos dentro de la Fuerza Aérea, no solamente eran amigos, sino que los mejores amigos dentro de la institución", agrega Montes.

Aunque ellas tenían carácteres distintos, su vida en una base militar las lleva a tener rasgos comunes, como el sentido del orden, el deber y su amor por los estudios. Las dos eras brillantes alumnas y terminaron sus estudios con calificaciones sobresalientes. Bachelet se tituló de médica pediatra y Matthei de economista.

La muerte de Bachelet, a los 51 años, tras meses de prisión y torturas, marcó profundamente a su hija Michelle y determinó su actuar en política que hoy, con 62 años, la tiene como la más segura ganadora de los próximos comicios tras un primer período presidencial, entre 2006 y 2010, cuando se convirtió en la primera mujer en llegar a la presidencia de Chile.

Fernando Matthei era el director de la Academia de Guerra donde estuvo detenido el general Bachelet, pero no tenía responsabilidad sobre quienes estuvieron detenidos allí, según determinó la Justicia y la convicción que se ha formado la propia familia Bachelet. De hecho, la viuda del general Bachelet, Angela Jeria, defendió públicamente a Matthei. "Ella (Jeria) lo defiende, porque llega al convencimiento de que él no tenía la jerarquía, el cargo y la responsabilidad sobre la muerte de su marido", dice de su lado Nancy Castillo, la otra autora del libro "Hijas de general". "Siempre el general Matthei ha sido amigo nuestro, lo estimo mucho y tengo la certeza de que él no estuvo en la Academia de Guerra en el tiempo en que mi marido estuvo ahí", declaró el año pasado la viuda.

El día en que Jeria defendió en público a Matthei, recibió luego un ramo de rosas del ahora general retirado en agradecimiento por sus palabras. En 1979, Matthei tuvo otro gesto hacia Jeria y su hija Michelle. Tras cinco años de exilio y cuando él ya formaba parte de la junta militar fue el garante del retorno de ambas al país frente a un gobierno que las consideraba aún peligrosas. Las dos familias se conocieron en 1958 en la base aérea de Cerro Moreno, en el árido norte chileno, pero a diferencia de la gran amistad que trabaron sus padres, sus hijas Michelle y Evelyn _dos años mayor la primera_ apenas congeniaron, según ambas admitieron. Sus vidas privadas se entrecruzan, pero en el terreno político e ideológico están muy distantes.

El piano y la política. Evelyn Matthei estaba en Londres junto a su padre cuando se perpetró el golpe de Estado. Allá perfeccionó sus estudios de piano y luego en Chile estudió economía. Hacia el final de la dictadura de Pinochet, en la década de los 80, se convirtió en una activa militante política de uno de los partidos que apoyaban al régimen militar.

En democracia, tuvo un frustrado intento por postular a la presidencia en 1993 junto al hoy presidente Sebastián Piñera, con quien se vio envuelta en un sonado caso de escucha telefónica que derrumbó momentáneamente la novel carrera política de ambos.

Luego Evelyn se convirtió en diputada y más tarde llegó al Senado. Piñera la llamó para integrarse a su gabinete como ministra del Trabajo. En este puesto la encontró la nominación para ser candidata única de la derecha tras la renuncia de Pablo Longueira, ganador de las elecciones primarias del sector, que fue diagnosticado de una depresión.

Hoy, a sus 60 años, ella enfrenta a la candidata socialista, mientras su padre carga aún cierto remordimiento por no haber tenido ningún gesto con su amigo Bachelet. "La prudencia primó sobre el coraje", ha dicho el general Matthei sobre aquel episodio.

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