Edición Impresa

Bachelet envía al Congreso chileno su proyecto de reforma educativa

La presidenta del país trasandino presentará hoy en la Legislatura su prometido programa de gobierno. Entre los cambios que se contemplan figuran el fin del lucro en establecimientos de enseñanza que reciben aportes del Estado.

Miércoles 21 de Mayo de 2014

La presidenta chilena, Michelle Bachelet, envió al Congreso los primeros proyectos de su prometida reforma para garantizar educación gratuita y de calidad a todos los ciudadanos, aunque el movimiento estudiantil observa el proceso con recelo. La mandataria socialista llegó al poder en marzo tras un arrollador triunfo electoral con la promesa de profundos cambios en el sistema educacional, financiados a través de una reforma tributaria que se discute actualmente en el Congreso y que pretende recaudar unos 8.200 millones de dólares. "Estamos cumpliendo con lo que nos comprometimos ante Chile, iniciar un proceso de transformación profunda a nuestro sistema educativo que permita asegurar calidad, gratuidad, integración y fin al lucro", dijo Bachelet el lunes en el Palacio de La Moneda durante el acto de firma de los proyectos de ley ante congresistas, educadores y líderes políticos. La mandataria dará hoy su primer discurso anual ante el Congreso de Valparaíso de su segundo mandato.

Iniciativas. Entre las propuestas se incluye el fin al lucro en los establecimientos que reciben aportes del Estado por estudiante. "No es justo que los recursos de todos los chilenos en lugar de enriquecer nuestra enseñanza, enriquezcan a un particular", comentó Bachelet. La reforma contempla que el Estado amplíe la cobertura que actualmente entrega por cada estudiante en el caso de los colegios que reciben subvención, de modo que las familias no deban desembolsar recursos para completar el costo de la educación de sus hijos. "Será el Estado, a través de los recursos obtenidos de la reforma tributaria, el que financiará gradualmente los aportes que hoy pagan las familias, especialmente la clase media, de su propio bolsillo", dijo.

En las iniciativas, que Bachelet definió como la fase inicial de la reforma, también se incluyen cambios en el sistema de educación pre-escolar. Sin embargo, los proyectos no incluyen los referentes a la gratuidad y otras modificaciones en el sistema de educación universitaria y técnica-profesional, lo que Bachelet prometió se realizará durante el segundo semestre de este año.

Estudiantes universitarios y de secundaria marcharon a inicios del mes para presionar por mayor claridad sobre los contenidos de la reforma educativa y pidieron más participación en la discusión de los cambios. La líder universitaria Melissa Sepúlveda dijo el fin de semana que se está realizando "la discusión de la reforma educacional de espalda al país".

Entre los cambios en educación universitaria, Bachelet dijo que se contempla la modificación de los modelos de financiamiento, del sistema de supervisión, el derecho a la gratuidad y los mecanismos de ingreso y fiscalización. Los proyectos establecen que los colegios que reciban fondos públicos no podrán seleccionar o excluir alumnos y que deberán ser gratuitos.

En Chile, en la actualidad la educación pública es proveída por los municipios y los llamados sostenedores, empresas públicas que reciben fondos del Estado, a cambio de administrar colegios. Estas últimas instituciones suelen cobrar a los padres por los estudios de sus hijos, pese a ser financiadas por el Estado. Incluso las universidades públicas cobran pagos a sus alumnos que pueden llegar hasta los 8.000 dólares anuales, en un país donde la mitad de los trabajadores percibe menos de 500 dólares mensuales. "Las oportunidades no deben depender del origen social" ni de la capacidad de pago de las familias, dijo Bachelet, en alusión a los desniveles en el acceso a la educación de calidad en Chile. La mandataria ha enviado también al Congreso una reforma tributaria que pretende recaudar 8.200 millones de dólares para financiar ésta y otras medidas, como la gratuidad a nivel universitario en los próximos seis años.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario