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Ayacucho y Seguí: Apelan prisión de cuatro policías por un crimen

Son los imputados de matar a Jonathan Herrera, que lavaba su auto cuando quedó en medio de una persecución con tiroteo.

Martes 20 de Enero de 2015

Los abogados defensores de los cuatro suboficiales de la Policía de Acción Táctica (PAT) imputados de matar a un joven que lavaba el auto en la puerta de su casa cuando recibió tres disparos al quedar en medio de la persecución a un delincuente apelaron la prisión preventiva sin plazos que dispuso la Justicia. "Esa resolución no está fundada, no se puede tener en cuenta la pena en expectativa para fijar una medida cautelar in eternum. Son personas de bien, no delincuentes. No cometieron un acto doloso, sino más bien una negligencia por impericia por su escasa formación", insistió uno de los letrados, Romeo Díaz Duarte.

El abogado sumó otro dato que abona a la controversia sobre la escasa formación de los nuevos policías: según dijo el abogado, el uniformado acusado de la autoría material del homicidio ya había sido rechazado de Prefectura Naval por problemas de miopía (ver aparte).

Imputación. La semana pasada los policías Ramiro R., de 24 años; Francisco R., de 19, Luis S., de 21, y Alejandro G., de 20, fueron imputados de "homicidio calificado y abuso de sus funciones por su calidad de agentes públicos" al provocar, el 4 de enero pasado, la muerte de Jonathan Ezequiel Herrera. El joven de 22 años lavaba el auto en la puerta de su casa de la esquina de Ayacucho y bulevar Seguí cuando recibió tres disparos: uno le rozó la cabeza, otro en la cadera, y el tercero en el pie izquierdo.

Según el fiscal de Homicidios Adrián Spelta, el hecho ocurrió a las 15.13 de ese día mientras una patrulla del Comando Radioeléctrico perseguía a un delincuente que minutos antes había robado en una juguetería de San Martín al 3500.

La persecución se desarrollaba por el carril norte de Seguí hacia el este. Cuando el personal del Comando ya había atrapado al maleante luego de herirlo, cuatro agentes de la PAT que viajaban en un colectivo de la 133 por Seguí hacia al este observaron la escena. Entonces hicieron detener el micro y se plegaron operativo.

Los agentes de la PAT dispararon al menos 20 veces hacia el sector donde ya había caído herido el ladrón, justo en la puerta de la casa de Jonathan, quien lavaba su auto y quedó en la línea de fuego. Mientras intentaba refugiarse de las balas detrás de un árbol, recibió los impactos, dos de ellos mortales.

Según las pericias —cotejo balístico, fotos, la filmación de cámaras, croquis sobre la ubicación de los agentes y la víctima— y el relato de testigos, el juez Gonzalo López Quintana admitió la figura que escogió el fiscal e imputó a los suboficiales Francisco R., Luis S. y Alejandro G. como coautores de tentativa de homicidio calificado por abuso de sus funciones. Y a Ramiro R. le adjudicó la autoría material del crimen, ya que las pericias determinaron que una de las balas de su arma reglamentaria quedó alojada en el cuerpo de Jonathan.

Impericia. Pero durante el trámite, y alegando la escasa instrucción que recibieron antes salir a prestar servicio, la defensa expuso públicamente que los acusados no actuaron con dolo (intención de matar) sino que su desempeño tuvo que ver con una acción "negligente por impericia". Como los policías quedaron bajo prisión preventiva sin plazos, la defensa apeló ayer la medida cautelar.

El abogado Romeo Díaz Duarte recordó LaCapital que ya se había hecho reservas durante la audiencia imputativa de ir en queja a la Cámara Penal por considerar que se habían vulnerado cuestiones de procedimiento "que afectaban el derecho a defensa".

"Se interpuso recurso de nulidad y apelación. Son personas de bien, hay material probatorio para sustentarlo. En la resolución del juez hay carencia de fundamentación. Se habla de riesgos procesales, peligro de fuga y entorpecimiento probatorio. Pero ¿cómo se van a profugar o ir si son personas de bien?. El juez no puede tener en cuenta la pena en expectativa para ordenar la prisión preventiva sin plazos. El riesgo procesal se debe probar, no se puede decidir por la sentencia que les pude recaer en el futuro", esgrimió el abogado.

En ese camino analizó que para sus clientes debería aplicarse una sanción "menos gravosa, como la sustitución de prisión por el arresto domiciliario. No estamos hablando de delincuentes, son criaturas. Respeto la posición del fiscal, pero me parece que hay animosidad por la sola condición de que son policías. Podemos hablar de negligencia, impericia, incumplimiento de deberes, que no obraron diligentemente, pero no de una acción dolosa. Lamentablemente la víctima se cruzó en la línea de tiro", dijo finalmente Díaz Duarte.

La miopía del acusado como autor material

El abogado Romeo Díaz Duarte, que junto a sus colegas Alberto Tortajada, Natalia Giordano y José Luis Giacometti comparte la defensa de los policías acusados de matar a Jonathan Herrera, ya había hecho foco en la escasa formación y falta de experiencia de sus clientes la semana pasada, cuando recordó que uno de ellos (Luis S.) no había aprobado el examen de tiro.

Pero ayer aportó otra dato en ese sentido. “Tenemos pruebas de que el agente acusado de la autoría material (Ramiro R.) fue rechazado de Prefectura Naval porque sufre de una miopía muy pronunciada que lo obliga a usar lentes todo el tiempo. A eso se suma lo de Luis S., que estaba enfermo cuando tenía que rendir el examen de tiro y presentó los certificados médicos. Esos exámenes no son más de 10 tiros, así los mandan a la calle con un arma. Parece una broma, un blooper”, criticó respecto de la formación y gestión de la fuerza policial.

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