Martes 09 de Agosto de 2011
El intendente de la ciudad bonaerense de Ayacucho, Darío David, aseguró ayer que vio "una miseria humana muy grande" en el caso de la muerte de la beba cuya madre declaró ante la Justicia que había sido durante un asalto, lo que generó una protesta social contra la inseguridad, pero que ahora reconoció que había mentido.
El jefe comunal cargó contra "la dirigencia política, la Sociedad Rural y el cura que convocaron a una marcha por muerte violenta sin tener precisiones sobre las circunstancias del hecho". "Vi una intencionalidad que va más allá de una desgracia", apuntó David al tiempo que cuestionó "a quienes mintiendo y difamando ponen a la comunidad en una situación de enfrentamiento".
Puso como ejemplo que tras el resultado de la autopsia que determinó que la beba había muerto por causas naturales, "la Sociedad Rural adhirió a otra marcha dejando dudas sobre las causas de su fallecimiento" y agregó que "esas actitudes marcan a cada uno como persona más allá de lo político". La muerte de la beba ocurrió el pasado 27 de julio en su casa del centro de Ayacucho.
La madre atribuyó a la violencia durante un robo a su casa la muerte de la beba. pero luego admitió que no hubo hurto y que se distrajo en el cuidado de la nena. (Télam y DyN)