Avances en la creación de un material invisible en las tres dimensiones
El último hallazgo en el campo de la invisibilidad es una diminuta capa de material tridimensional, capaz de ocultar pequeños objetos gracias a la dispersión de los rayos de luz. Aún se está lejos de un "traje invisible" como el de las novelas de ciencia ficción, per es un avance importante. El nuevo invento es detallado en un artículo de la prestigiosa revista Science.

Sábado 20 de Marzo de 2010

El último hallazgo en el campo de la invisibilidad es una diminuta capa de material tridimensional, capaz de ocultar pequeños objetos gracias a la dispersión de los rayos de luz. Aún se está lejos de un "traje invisible" como el de las novelas de ciencia ficción, per es un avance importante. El nuevo invento es detallado en un artículo de la prestigiosa revista Science.

La nueva capa invisible está compuesta de polímeros, y su superficie contiene lentes que proyectan las ondas de luz parcialmente inclinadas para dispersarlas y ocultar el objeto al ojo humano.

Hasta ahora "todos los experimentos trabajaban sólo en el terreno bidimensional, lo que significa que (los objetos) se hacían inmediatamente visibles si los mirabas fuera de ese plano", explica Tolga Ergin, la principal autora del estudio.

Mientras "mucha gente juega a hacer trucos con cámaras y proyectores para dar ilusión de invisibilidad, nosotros estamos controlando la propagación de la luz y cambiando su haz", aclara Ergin, del Instituto para la Tecnología de Karlsruhe, Alemania.

La nueva estructura de invisibilidad tridimensional es tan fina que "apenas puede verse a simple vista", dice la científica, lo que "nos sitúa muy lejos de poder crear algún tipo de traje invisible", sentencia la profesora.

Una "alfombra". Ergin y su equipo diseñaron algo más parecido a una "alfombra" ,cuya superficie se deforma al colocar un objeto por debajo, lo que origina un bulto que revela su presencia. Sin embargo, "si ponemos la capa de invisibilidad por encima de ese bulto, las distorsiones desaparecen", explica la autora.

Los resultados de este estudio suponen un paso más en el conocimiento de la llamada "óptica de la transformación", una técnica que emplea materiales capaces de guiar y controlar la dirección de los haces de luz.