Autopista peligrosa
La autopista Rosario-Córdoba representa en parte un reflejo de lo que somos como sociedad. Uno interpreta que inaugurada esta autopista (tan esperada por tanto tiempo) queda debidamente habilitada en toda su extensión, pero no es así.

Martes 04 de Enero de 2011

La autopista Rosario-Córdoba representa en parte un reflejo de lo que somos como sociedad. Uno interpreta que inaugurada esta autopista (tan esperada por tanto tiempo) queda debidamente habilitada en toda su extensión, pero no es así. Los accesos todavía no están terminados y es cierto que la autopista es una obra de la Nación y los accesos son provinciales, pero es de suponer que si inauguramos lo hacemos todo junto, no todo a medias. Si usted quiere ir a Marcos Juárez va a tener que bajar antes o llegarse hasta Leones (25 kilómetros más adelante). A su vez, es importante señalar a todos los automovilistas que tomen esta vía que tengan muchísima precaución en todo el trayecto primario de Rosario (desde el kilómetro 300 hasta el 380, aproximadamente), donde en días de lluvia se hace imposible controlar el vehículo. Sólo basta que llueva un poco más de la cuenta para ver los autos que se despistan. Cuidemos nuestras vidas ya que los ingenieros dedicados a este tema no prestaron demasiada atención. Creo que las cosas que se inauguran tienen estar 10 puntos. Ojalá que esta carta sea leída por alguna autoridad que pueda hacer algo al respecto. Para terminar, es importante el crecimiento económico que el país está teniendo en estos momentos, pero más satisfecho estaría si ese crecimiento fuera acompañado por un crecimiento como sociedad. Que cada cosa que hagamos lo podamos hacer pensando en el otro y no sólo en el interés personal o de un grupo minoritario.

Sergio Settecasi