Martes 06 de Enero de 2015
Argentina tiene una superficie de 2.791.810 km2. Es el octavo país más extenso del planeta y alguna vez estuvo entre los 10 más importantes de todo el mundo. Sin embargo, hemos vivido en las últimas décadas un proceso de lamentable decadencia. La pobreza física y moral se ha extendido en toda la República, en modo especial se ha concentrado en el Gran Buenos Aires, donde la situación tiende a volverse incontrolable. La provincia de Buenos Aires concentra el 38 por ciento de la población del país, ese proceso de concentración no se ha detenido en los últimos años, no ha existido en ningún gobierno la valentía y decisión para encarar un proceso de desconcentración de la población creando nuevas centros urbanos y nuevos polos de desarrollo en el interior del país. La creación de esos focos de interés en el interior llevará un proceso paulatino de ocupación real del territorio nacional. Un proceso de esa naturaleza permitirá el renacimiento de una Argentina distinta: productiva y un crecimiento exponencial de las exportaciones y un aprovechamiento de recursos naturales con sentido nacional. Es necesario llevar obras de infraestructura a las provincias con menos recursos. Autopistas, vivienda, vías férreas, riego, escuelas. Créditos para nuevos emprendimientos a todas las provincias con sentido federal y para quintuplicar la producción. Si no tenemos gobiernos con valentía y decisión de trasladar la capital al interior para descentralizar el país, que ya es ingobernable, terminaremos por perder la ilusión y la esperanza que es el principal motor del progreso, así como también la confianza que es lo primero que se pierde y lo último que se recupera.
Roberto Fargioni / DNI 6.160.394