Sábado 22 de Agosto de 2009
"Estamos un poco intrigados con esto. La participación de cuatro asaltantes para llevarse dos armas de puño, billeteras, relojes y celulares parece demasiado". El jefe de la seccional 1ª, Hugo Miranda, se refirió de esa forma al asalto que un grupo de delincuentes perpetraron ayer a la madrugada en la instalaciones del Correo Argentino, sobre Buenos Aires al 800. Las víctimas fueron dos vigiladores privados, uno de los cuales sufrió un golpe en la cabeza, y media docena de empleados, quienes terminaron todos ilesos, pero con las manos enlazadas con precintos de plástico.
El robo ocurrió entre las 2.30 y 3 de ayer. Los delincuentes ingresaron a la casa central del correo, que ocupa prácticamente un cuarto de manzana, por el portón que está ubicado sobre Buenos Aires entre Rioja y Córdoba. En ese lugar se encontraban dos empleados de la empresa de seguridad privada. Los ladrones, según indicaron fuentes policiales, llevaban sus rostros parcialmente cubiertos con camperas y gorros y portaban armas de fuego.
Los dos vigiladores fueron controlados sin mucho esfuerzo prácticamente en el portón y de allí los condujeron hacia una casilla ubicada a escasos metros. De allí los asaltantes se apoderaron de dos revólveres registrados por la empresa de seguridad.
A los empleados. Luego se desplazaron hasta una oficina denominada Centro de Tratamiento Postal, en la que trabajaban entre 6 y 8 personas. En ese lugar se hace una clasificación general de las cartas que llegan y, según trascendió de fuentes del Correo, funciona todo el día, pero en horario nocturno y de madrugada con una dotación menor de personal.
"En esas dependencias los ladrones se dedicaron a sustraerle a los empleados todas sus pertenencias. Celulares, billeteras y relojes. Lo mismo le quitaron a los custodios. Después, les ataron las manos a todos con precintos de plásticos y se fueron", consignó Miranda. El vocero indicó que hasta ayer no se pudieron ubicar a testigos. A pesar de que el edificio está en pleno centro de Rosario, a la hora en que ocurrió el hecho había muy poca gente en la calle. "No sabemos cómo llegaron ni cómo se fueron", agregó el funcionario policial.