Atlético venció a San Cirano en el final y tiene chances de clasificar
Atlético corrió por la cornisa de los riesgos. Al filo del peligro. Pero ya con tiempo cumplido contó con una chance que le regaló el destino y esta vez la aprovechó. Filomena decretó una infracción en la mitad de la cancha y Gareis, que venía de desperdiciar una patada dos minutos antes, se tuvo fe para la rápida revancha.

Lunes 11 de Junio de 2012

Atlético corrió por la cornisa de los riesgos. Al filo del peligro. Pero ya con tiempo cumplido contó con una chance que le regaló el destino y esta vez la aprovechó. Filomena decretó una infracción en la mitad de la cancha y Gareis, que venía de desperdiciar una patada dos minutos antes, se tuvo fe para la rápida revancha. Como no había tiempo para más, ubicó la ovalada de frente a los palos, miró el cielo plazón y clavó un penal de antología que sirvió para sentenciar la victoria rosarina por un apretado 27 a 25 sobre San Cirano, un rival directo en la lucha por clasificar al Top 14 de la Urba.

Era un partido clave y ambos lo sabían. Por eso fue un duelo de vuelo bajo, desprolijo, en el que los kicks sirvieron para disimular nervios, errores y una llamativa falta de ideas. En ese sentido, Plaza fue el que se animó a proponer algo más en la etapa inicial y se llevó los premios con los tries de Ciochetto, tras un maul de line; y de Tomás Rodríguez, quien sacó el máximo rédito de una patada cruzada de Gareis.

Del otro lado, a San Cirano todo le costaba demasiado, no salía del embudo de fricción y apostaba a los errores ajenos para achicar la distancia. Así, por una mínima pizca de atrevimiento, el local se fue arriba 15 a 8 en el descanso.

En el complemento, San Cirano se fue más decidido a buscar un resultado más conveniente. Y aún con sus falencias de funcionamiento se las arregló para poner en aprietos a Plaza, que resignó terreno e iniciativa y apostó a los cualidades de su defensa. Además, ofreció demasiadas infracciones en su campo que se transformaron en atajos para el rival. En ese cuadro de situación, los tries de Altamirano y Mauro Fernández, y los penales del irregular Baragiola (metió 4/7 a los postes), alcanzaron para poner en ventaja a la visita, a 7' del final.

Con el reloj como enemigo, el equipo del pasaje Gould buscó la heroica que se presentó en dos partes en los pies de Gareis. La primera, a los 39', se fue muy desviada y parecía que la suerte se marchaba esquiva. Pero apareció el último penal (a los 41'), el fullback ajustó la mira y le entregó un emotivo triunfo a Plaza que lo deja bien parado de cara a la clasificación.